Trato injusto a las Pymes
Actualizado el 12/06/2020 a las 08:28
Estamos viendo propuestas y buenas palabras encaminadas a poder ayudar a las Pymes a sortear el desastre económico que está causando la pandemia sanitaria y las consecuencias económicas. Lo primero sería necesario comenzar a trabajar ya, respetando las recomendaciones de Sanidad, cuanto antes, porque día que pasa en esta situación hace que sea irreversible para el mantenimiento de muchos puestos de trabajo. Se ofrecen préstamos ICO para financiar la liquidez de las empresas y ERTES para mitigar los despidos, que inexorablemente llegarán si no alcanzamos cuanto antes la normalidad perdida. Todas estas medidas anunciadas son necesarias y positivas, pero resultan un parche ya que lo fundamental es que las empresas, sobre todo las Pymes que mantienen el 85 % de los puestos de trabajo de este país, necesitan ya instrumentos eficaces para poder rentabilizarse y desarrollarse.
Siempre he sostenido lo injusto que resulta la fiscalidad de las pequeñas empresas, porcentualmente pagan igual que las grandes y en ocasiones tienen que financiarlas con el cobro de sus facturas a largos vencimientos. ¿Qué pasaría si no existiera progresividad en el impuesto del IRPF, y que todos los ingresos los más bajos y los más altos pagaran el mismo tipo? Diríamos que es un despropósito y una injusticia , pues es lo que ocurre con las PYMES: todo tipo de impuestos , salarios de convenio SS, etc, cuestan en todas las empresas igual . Solo el impuesto de Sociedades contempla una pequeña diferenciación, que al final resulta ineficaz , porque las pequeñas empresas apenas obtienes beneficios mientras que las grandes, con sus artificios contables, está demostrado que no llegan a pagar el 10% de cuota fiscal sobre los beneficios -la mitad de lo que pagarían las PYMES-.
Una medida interesante sería que los importes destinados a inversiones en la empresa y el reparto de beneficio a los trabajadores estuviese íntegramente exentos del impuesto.
Es urgente y es la hora de acometer un tratamiento fiscal progresivo que desahogue a estas pequeñas empresas, que permita el arraigo y su desarrollo para que sigan prestando su servicio a la sociedad manteniendo y creando puestos de trabajo con innovación y nuevas tecnologías poder crecer , para ganar tamaño. No podemos olvidar que las pequeñas empresas son un bien social y que ahora es imposible conseguir la implantación de grandes empresas por lo que el mantenimiento y crecimiento de las pequeñas debe ser una prioridad.
José Luis Moracho
