Si los políticos no han sido capaces...
Publicado el 03/06/2020 a las 08:10
Los autónomos trabajamos siempre unidos unos con otros. Siempre codo con codo. Trabajamos muy duro, con muchos gastos y sin sueldo fijo. Sé de lo que hablo porque llevo más de 20 años trabajando en un mundo de hombres y profesionales autónomos, como es la construcción. Nunca, ni una sola vez, me he sentido discriminada en una obra por ser mujer y eso que casi siempre soy la única. A un autónomo sólo le quita el sueño dos cosas: que te paguen, siempre tardan pero que paguen. Y no errar en tu trabajo y que salga todo bien. Es así de simple.
Los autónomos sólo nos fijamos si el que está enfrente es un buen profesional. Nos da exactamente igual que sea hombre, mujer o su ideología. No tenemos tiempo para pensar en esas tonterías, siempre tenemos problemas mucho más importantes que resolver . Por eso ,entre autónomos hay buen ambiente y respeto. Estamos todos en un mismo barco, remamos todos a una. Es curioso pero me doy cuenta con tristeza que los autónomos , somos la antítesis de nuestros políticos. Los políticos, en mi país sólo saben hacer dos cosas: cobrar todo lo que puedan y de todas las maneras posibles. Y reñir, confrontar, acusar y lo más importante de todo, nunca jamás pero jamás de los jamases trabajar unidos, codo a codo. Ni siquiera cuando hay crisis horribles que nos fulminan y nos matan, ni siquiera entonces.
Y así, claro, es imposible sacar un buen trabajo, un buen resultado. Y por el camino, nos hunden a todos. Me gustaría ver la cara de un político que durante 60 días seguidos se metiera en su banco....para comprobar esto: “Hoy no, todavía no ha llegado esa factura ajustada de ese trabajo acabado que entregué hace mil años... todavía no, a ver mañana....”. Y mañana tampoco llega.
Se podían dar cuenta, desde sus poltronas, que las dietas de un autónomo consisten sin excepción en un pincho tomado deprisa y corriendo, para no gastar. Bueno, hay excepciones, el día que, por fin, cobramos nos venimos arriba y nos pedimos de postre un Kit Kat, todo un lujo. Si con esta gravísima crisis humanitaria son incapaces de trabajar en positivo y sin odio, como lo harían los autónomos en una obra, los maestros en la escuela, las madres en una familia, los médicos en un hospital, si no han sido capaces ahora, no lo serán nunca.
Marta Ciganda, arquitecto