Residencias, ¿seguís ahí? Nadie habla ya de vosotras
Actualizado el 03/06/2020 a las 12:14
Soy un profesor en el ciclo de Formación Profesional de Grado Medio de Atención a Personas en Situación de Dependencia y desde esta realidad quiero compartir unas reflexiones a cerca de lo que está pasando alrededor de las instituciones residenciales. Me llama mucho la atención la total falta de noticias sobre esta realidad después de haber sido un colectivo tremendamente castigado por el Covid19. Creo que esta realidad nos lleva necesariamente a trabajar en dos ámbitos: Por un lado, a la revisión del sistema de atención a las personas en dependencia. Ahora mismo son fundamentales estudios donde se correlacionen la incidencia de casos de contagio por Covid19 con variables como las de la densidad de personas residentes por metros de las unidades residenciales, las de la ratio de personas a atender por cada trabajadora, las de funciones de estas trabajadoras ya que puede haber diferencias cuando las funciones están diversificadas entre las propias de la atención personal y las del mantenimiento de los espacios (hacer camas, colocar mesas, limpiar los espacios de comedor…). Me atrevo a lanzar la hipótesis de estudio de que, en las unidades residenciales con menos densidad de personas residentes, con menor ratio residentes – trabajadora y con una mayor distribución y organización de las diferentes tareas de atención y mantenimiento de espacios la incidencia del virus habrá sido menor. Invito a las diferentes administraciones de servicios sociales a que, desde las universidades (seguro que habrá equipos de investigación interesados en esto), desarrollen estos estudios y se trabaje de manera seria a partir de los resultados que se obtengan. Por otro lado, a prestigiar el trabajo de todas estas profesionales que atienden a estas personas. Hay que salir de una vez de la figura del “cuidador”. Hoy toda persona que trabaja en una unidad residencial es una Técnica que ha de acreditar su competencia profesional a través de las cualificaciones profesionales o de un título oficial. Estamos cansados de escuchar a nuestro alumnado que su entorno próximo les diga eso de “estudias para limpiar culos”. Sin duda estas personas no son conscientes de la importancia y la destreza que supone un buen lavado perineal. Mientras empresarialmente y socialmente no se valore adecuadamente esta profesión tan importante y necesaria hoy poco podremos hacer el profesorado de este ciclo empeñados en trabajar con nuestro alumnado las competencias profesionales y personales necesarias para desempeñar este trabajo. Estamos en un momento fundamental donde, las instituciones pueden optar o por esconder la cabeza ante la realidad o por afrontarla con seriedad y profesionalidad. Un país dice mucho de lo que es por la forma de atender a las personas más vulnerables de su comunidad. Hasta ahora ya hemos comprobado la pobre respuesta de atención a estos colectivos, a partir de este momento veremos si la respuesta es la misma. Ustedes verán.
