El 'también' de Chivite
Publicado el 03/06/2020 a las 08:08
Hay semanas a las que parece cargar el diablo, en las que los pilares inmutables -las “piedras angulares”- sobre los que se basan ciertos discursos salen volando por los aires. Una de estas “verdades absolutas” que en periodo preelectoral voceaban PSOE y PSN, y a quienes creímos, fue que jamás de los jamases pactarían con Bildu.
Escuchamos en Navarra Televisión, junio de 2019, a un arrogante Pedro Sánchez espetarle al entrevistador textualmente en diez segundos: “le estoy diciendo que con Bildu no vamos a pactar, si quiere lo digo cinco veces o veinte durante la entrevista, con Bildu no vamos a pactar, con Bildu, se lo repito, no vamos a pactar, si quiere se lo repito otra vez…”. ¡Qué impertinente y mentirosa altanería! Por otro lado son por todos conocidas las múltiples aseveraciones postelectorales de María Chivite sobre los “no acuerdos” entre socialistas y abertzales… pese a los estruendosos “favorcillos” mutuos, PSN-Bildu, que hacen que la angustiosa deriva caótica de Chivite y compañía sea cada día mayor.
Todo se precipitó el pasado miércoles 20 cuando conocimos el acuerdo al que llegaron PSOE-Podemos-Bildu para “derogar de manera íntegra la Reforma Laboral del año 2012 impulsada por el PP”. No discuto la oportunidad de ese acuerdo, para lo que indudablemente PSOE/Podemos/Bildu gozaban de la potestad necesaria, ¡pero meter a Bildu en ese triángulo amoroso! Intragable… El 22 de mayo, dos días después del trilateral acuerdo, una muy alarmada y nerviosa Chivite expele esta frase: “la derecha también acuerda con Bildu”. Es muy posible que la derecha acuerde con Bildu pero, ¿cómo puede cometer la torpeza de introducir en su frase ese atronador “también” que lo explica todo? ¡Acaba de hacer trizas la “piedra angular” sobre la que Chivite basa todo el argumentario justificativo de su cargo, y con ese “también” nos confiesa que María Chivite y Partido Socialista, negociaron y negocian con Bildu. Presidenta, su desmañada locuacidad le incapacita para seguir al frente del gobierno porque ese “también” nos informa del continuo engaño al que ha sometido a Navarra durante este último año.
Acabo, ya no se trata de política sino de decoro: guarde respeto al alto cargo que ocupa y, con discreción, retírese dignamente.
Pablo Uriz Urzainqui