¿Quo Vadis Pedro Sánchez?
Publicado el 24/05/2020 a las 08:22
O mejor dicho. ¿A dónde quiere llevarnos el señor Sánchez? ¿A donde quiere llevar a todos los españoles y a la nación entera? Porque ya sabemos de sus tomas de decisiones desde el comienzo de la pandemia, de sus errores, de sus mentiras, de sus indecisiones, etc, y que no voy a comentar ahora pero que todas están plasmadas en las hemerotecas de los distintos periódicos nacionales y grabados en muchas televisiones. ¿Recuerda de todo lo que dijo que iba a hacer en múltiples manifestaciones y de lo que ha hecho? No le extrañe que los españoles estén cabreados y se manifiesten. Se quejan algunos de sus ministros y ministras y sobre todo su Vicepresidente, Pablo Iglesias, de los escraches realizados a algún mimbro de su gobierno. Yo no estoy de acuerdo con este tipo de intimidación porque creo que ante todo hay que respetar a la persona, un ser humano que está cumpliendo un servicio para la comunidad en un partido por el que ha sido votado. Lo podrán hacer bien o mal, mejor o peor, pero no deben de sufrir, como digo, este tipo de acoso. La ministra Irene Montero decía, recogido en un medio el pasado jueves 21, que venía llorada de casa, y que más allá de la polémica de los escraches era una práctica que se iba a generalizar. Es decir, no le gustan. Pero no le gustan cuando se los hacen a los miembros de su gobierno o de su partido pero sí cuando ellos los hacían, y este mismo día amenazó y alentó al mismo tiempo a los grupos podemitas a montar escraches a los líderes de la oposición, Casado, Abascal y Díaz Ayuso.
¿Recuerda la señora Irene Montero los escraches al señor Rajoy, a la Presidenta de la comunidad de Madrid y a la Vicepresidenta del gobierno anterior, Soraya Sáenz de Santamaría? ¿Recuerda cómo le gritaban a esta “Soraya, ¿quién paga tu casa?”, mientras su hijo lloraba al oír los gritos de los concentrados? Yo le pregunto a Montero: ¿quién paga su gran chalet? Yo se lo digo: lo pagan ella y su pareja con sus suculentos sueldos y con el préstamo del banco, lo dijeron ellos. Lo mismo que la señora Sáenz de Santamaría. ¿Entonces? ¿Por qué unos deben sufrir escraches, y otros no? Pero a lo que iba del señor Pedro Sánchez, ¿se ha dado cuenta de las consecuencias de su último acuerdo al que ha llegado con Bildu? Él que dijo que nunca pactaría con ellos... Y lo ha hecho con premeditación, alevosía y nocturnidad. Los miembros de su gobierno y los señores Diputados se han enterado al terminar el Consejo de ministros. Contentos los tiene a todos. Y también a los miembros de la CEOE, al Círculo de Empresarios de España, a los autónomos, a los hosteleros, a las agencias de viajes, a los Tour operadores y no quiero seguir porque la lista es muy larga. Creo que Sánchez es un inconsciente que por el camino que ha tomado lleva a nuestro país a la deriva. Ha creado un estado de alarma con sus decisiones y este estado de alarma ha llegado también a la Comunidad Europea. Y lo ha hecho sin encomendarse ni a Dios ni al diablo. ¿Para qué tiene en el gobierno a la Vicepresidenta Calviño, su Vicepresidenta económica y que es más competente que el resto de su gobierno? La ha dejado, como vulgarmente se dice, a los pies de los caballos. Lo que me extraña es que no haya dimitido. Porque la ha ninguneado, porque ha hecho caso a su Vicepresidente Pablo Iglesias, que quiere ser más que la señora Calviño, y ha enviado a firmar el acuerdo a Adriana Lastra (PSOE), Pablo Echenique (Unidas Podemos) y Mertxe Aizpurúa (EH Bildu). Ha dejado al país al borde de la ruina al acordar con Bildu la derogación íntegra de la ley laboral de 2012. Y lo ha hecho por la abstención de cinco votos de Bildu, que no le hacían falta para sacar adelante la quinta prórroga del estado de alarma. Y ahora vuelven otra vez las mentiras, salen sus ministros a decirnos que no se trata de derogar la ley íntegra sino de los “aspectos más lesivos” de la citada ley. No sé quién espera que les crean. ¡Pero si hemos visto los españoles el acuerdo firmado y presentado tanto por la formación EH Bildu, como por el señor Otegui, y corroborada por el señor Iglesias, en el que se plasma que se derogará la ley laboral íntegra. ¿O ha querido aprovechar el estado de alarma para derogar la ley laboral que nada tiene que ver con el estado de alarma como ha hecho con otros temas?
A ver lo que le dicen ahora desde la Comunidad Europea, pues ya sabe (vamos, creo que lo sabrá) lo que la Comunidad Europea dice sobre las reformas laborales que debe afrontar nuestro país... Rectificar es de sabios. Pero no confío en que Sánchez lo haga.