¿A nosotros qué nos queda?
Actualizado el 15/05/2020 a las 08:20
El futuro de los jóvenes con los años ha ido empeorando y deteriorándose, después de la crisis del 2008 y los diferentes cambios en la reforma laboral, entre otros hechos, las oportunidades de encontrar un empleo digno y poder independizarse se evaporaron con los años. Da igual lo preparado que estés, la experiencia que tengas, las recomendaciones o las prácticas mal pagadas que has tenido que realizar para sumar en tu currículo. Parece que tenemos que aceptar que nuestro destino queda mellado por reformas mal hechas, contratos temporales, sueldos que no dan para vivir, ni si quiera para pagar una habitación digna. Y ahora, una vez más, nuestros futuros quedan expuestos a una incertidumbre sin precedentes y con pocas posibilidades de tener un empleo digno, un hogar en el que refugiarte sin miedo a que te suban el alquiler y no poder hacer frente, tener la posibilidad de crear una familia, sí así lo deseas, sin pararte a pensar “cómo voy a tener un hijo si no me puedo mantener”. Al fin y al cabo, poder disfrutar las mismas oportunidades y la misma estabilidad que un día tuvieron nuestros padres.