Cuando estás en mitad de la guerra sin armas
Publicado el 14/05/2020 a las 08:29
Hoy tengo una causa justificada y necesaria para expresar mi opinión y la de otras tantas docentes que comparten conmigo el día a día en el colegio y en muchos otros centros de Navarra.
Hace unos días se comentó que quizá las aulas de 0-6 años podían volver a abrirse para quienes trabajasen fuera de casa y no tuvieran más opciones, hecho que me parece indignante. ¿Acaso seguimos considerando la Educación Infantil como un lugar donde se “guardar” a los niños y las niñas al irse sus padres o madres a trabajar? Somos mucho más que eso: somos escuelas infantiles, colegios... donde educamos y enseñamos al alumnado todo lo que pueden dar.
Estamos viviendo una situación que no es fácil para nadie, y menos para quienes, cada día, dan lo mejor de sí para luchar contra este virus que tanto se está llevando por delante. Igualmente, entiendo que muchas familias van a pasarlo mal por no tener trabajo o por tenerlo y no poder hacerse cargo de sus hijos e hijas, pero la solución no es mandarlos al centro sin saber de qué manera, sino ayudar a que la conciliación familiar sea una realidad y no unas cuantas palabras que nada se acercan a esta. Educación quiere abrir los colegios, pero nadie sabe en qué condiciones. No sabemos si tendremos que mantener las distancias cuando el alumnado esté triste, enfadado o asustado; no sabemos cómo vamos a protegernos, aunque lo que queramos sea abrazarnos fuerte y decirnos todo lo que nos hemos echado de menos; no sabemos dónde está el virus... y no sabemos ni qué protección vamos a tener. Sinceramente, me parece que ni ellos y ellas lo saben. Creedme, cada día que pasa me acuerdo de mi clase y pienso en lo que estaríamos haciendo si nada de esto hubiese pasado, si el virus no hubiese venido. Pero vino, y puso nuestros mundos patas arriba. Y por mucho que eche en falta a mis peques, me gustaría que, cuando llegue el momento, pueda recibirlos como merecen, sabiendo que estamos sanos y sanas y que, si no es así, la razón no sea haber abierto los centros para “guardarlos”.
Ojalá se escuche al Consejo Escolar de Navarra, a los sindicatos y a su aviso sobre la mala idea que sería abrir ahora los centros. A falta de unos días, no sabemos qué va a pasar, pero como bien dijo un amigo mío cuando en los hospitales se quedaron sin recursos: quieren mandarnos a la guerra sin armas con las que defendernos.