Tiempo de coronavirus
Publicado el 04/04/2020 a las 08:51
La vida tiene momentos/buenos, malos,regulares,/ plurales y singulares, / de alegrías y lamentos. /Debemos estar contentos /y pararnos a pensar: /no es mejor reflexionar /ante los inconvenientes/y hacerlos siempre patentes, / sin dejarlos al azar.
Sirva esta reflexión /clara, serena y madura/para explicar con dulzura,/lo que dicta el corazón. /No carece de intención, /lo que vayamos contando, /visto lo que esta pasando /y lo que puede venir; /mucho mejor prevenir, /antes que acabar llorando.
Vivimos este presente, /asustados y perplejos, /con noticias y consejos /que perturban nuestra mente. /Esto no es un accidente /que haya caído del cielo; /es algo que con anhelo /y con mucha vehemencia, /hemos de darle vigencia /y afrontarlo con celo.
¿Quién podía suponer/que entre tanto “cachivache”, /la nación china despache/ tanta angustia a nuestro ser? /Es muy difícil saber /como ha sido la encerrona; /cómo llegó a la Eurozona /y a todo el mundo mundial/este elemento animal/bien vestido y con “corona”?
Las noticias sucedían,/en plena cuesta de enero; /y, a fuerza de ser sincero, /pocas gentes las creían. /Pero allá ya por febrero,/los hechos se complicaban /y, como mínimo, asustaban, /aunque fueran tan distantes; /pronto fueron alarmantes, /los datos que nos llegaban.
Las cosas se complicaron/ sin darle mucha importancia; /y, con tono de arrogancia, /los políticos hablaron. / Muchos se manifestaron, /con gestos de algarabía; /la gran sorpresa venia, /al ver las calles repletas, /de las mareas “violetas”, /levedad y “filosofía”.
Luego sale el presidente, /con un discurso maldito /y, del cero al infinito, /nos conduce de repente. /Su anuncio fue displicente: /¡Señores! esto va en serio; /hay que entrar en cautiverio, /guste o no la solución;/y, sin pedirnos perdón, /nos metió en este tiberio.
Los ministros, no proceden; /las alarmas nos alertan; /los mandos se desconciertan, /por los hechos que anteceden. /Los acontecimientos exceden /a todo lo imaginable; /la indignación es palpable, /dentro de la gravedad;/ya se esconde la verdad/y los conflictos nos hieden.
Esto parece un mal sueño /por lo que estamos pasando, /debemos seguir luchando/con fortaleza y empeño. /Aunque no sea halagüeño/de una manera inmediata,/dejemos la “perorata”/y arrimemos el hombro /pues no salgo de mi asombro, /por tanto meter la pata.
Y, terminará el evento, /seguro y sin titubeo, /así lo pienso y lo creo, /así lo espero y lo siento. /Ahora llega el momento /de hacer una conclusión: /a los que se han ido, perdón; /“cum laude”a lo sanitario; /a los gremios, un santuario; /y de Dios, su compasión.
Leoncio Bento Bravo, gerontolescente médico en activo