¿Qué estoy haciendo con mi vida?
Actualizado el 28/03/2020 a las 16:43
Queridos lectores!!! Soy sacerdote. Vivo en Pamplona, aunque no soy de aquí. Yo, como cualquier cristiano, soy del mundo entero. Me hice sacerdote para servir, para rezar, para celebrar la Eucaristía, para acercar el mundo a Dios… sabiéndome que esta misión me excede por los cuatro costados. Querría decir al mundo desde mi cuarto… que desde aquí no dejo de hacer y de ser lo que soy. Quiero gritarle al mundo, que sois un motivo de mi esperanza. Que vosotros me ayudáis a rezar más, a cuidar mejor mi vocación. Me ayudáis a tener más conciencia de vuestras necesidades. A ser para vosotros. Mi ser es un ser-para. Quiero gritar al mundo, que el sufrimiento de no poder estar disponible para vosotros en el confesionario me hace hacer penitencia en vuestro lugar. Quiero deciros que no estáis solos, aunque quizás físicamente alguno esté solo. Rechazad el sentimiento de soledad… porque sencillamente no es verdad, no es cristiano. Querría gritar a Dios que pare ya todo esto. Pero Él sabe lo que hace. Y aunque nosotros no entendamos, Él nunca falla. Nos quiere decir algo con todo esto a cada uno. Y tenemos que ser capaces de atisbar eso en mi. Tenemos que estar a la altura histórica del momento. La queja no sirve, es estéril. Es momento de ahondar, de penetrar en el significado de este hecho en y para mi vida. Aristóteles en el siglo IV a.C. decía que un hombre que no reza no necesita una argumentación sino un buen reproche. Es el momento de implorar, de rezar, de hacer balance de mi vida, de preguntarnos seriamente: ¿qué estoy haciendo con mi vida? Y después: ¿Qué quiero hacer con ella de verdad? Un sacerdote del mundo