Cuando uno da lo mejor de sí...
Actualizado el 16/03/2020 a las 13:31
Vivimos tiempos extraños, complicados a raíz de la pandemia creada por el coronavirus, ese que copa titulares a cada segundo y en todo el mundo. Son tiempos de incertidumbre, de histeria colectiva, de preocupación por falta de salud, de qué va a pasar con mi trabajo, o mis estudios, de no saber muy bien qué hacer uno. En ocasiones esta situación nos lleva, lógicamente, a acometer situaciones poco prudentes, pero creo, que si hay una palabra que últimamente va ligada a esta contingencia es RESPONSABILIDAD; y de la mano yo añadiría otra, GRACIAS. Así, este escrito no deja de ser una dedicatoria a todos (y de los cuales alguno me dejaré) los que ayudan a mitigar los efectos de esta pandemia. GRACIAS A TODAS y cada una de las personas que se han sensibilizado en esta situación quedándose en casa. Ayer, viendo las imágenes de muchas ciudades daba una sensación de extrañeza y tranquilidad ver las calles y plazas vacías de gente. En resumen, me quedo con una frase que es muy real y necesaria, “no hacer vida normal para volver a la normalidad”. GRACIAS A TODOS LOS SERVICIOS SANITARIOS, médicos, enfermeros, celadores, personal de limpieza y desinfección, científicos y aquellos que trabajan en los laboratorios; por el servicio (muchas veces con muy pocos medios a su disposición) y además por el riesgo de contagio que asumen, un sacrificio por nuestro bienestar. GRACIAS A TODOS LOS QUE SE PRESTAN PARA GARANTIZARNOS UNOS SERVICIOS MÍNIMOS. Hablo del trabajo realizado por los repartidores, trabajadores de panaderías, supermercados, hipermercados u otros comercios, que tienen que realizar esfuerzos ímprobos en horas de trabajo y lidiando con la histeria colectiva. Al final se dice que uno no echa en falta las cosas hasta que las pierde o no puede tenerlas a su alcance, y así es. No quisiera olvidarme tampoco que, debido a esta circunstancia, otros muchos comercios y empresas tienen que tirar de duras medidas (con cierres preventivos, teletrabajo o incluso despidos) alterando el que sería su día a día. GRACIAS A TODOS LOS PROFESORES, MAESTROS, EDUCADORES, que con su esfuerzo, intentarán que ningún estudiante vea truncada su formación. En este apartado, también quisiera acordarme de un nuevo sector de gente desinteresada, que ofrece su apoyo por medios digitales u otras alternativas ante una situación excepcional. Llegará el momento en que todo pase, que venzamos al coronavirus, y hagamos una reflexión sobre todo lo hecho, lo bueno y lo malo. Hasta entonces, y como decía, hay muchos otros colectivos de los que seguro me habré olvidado. Para éstos y todos ellos, MUCHAS GRACIAS.