Casco Viejo de Pamplona: Aquí ya no se puede vivir

Ángela López Arroyo|

Actualizado el 03/02/2020 a las 08:16

Llevo quince años viviendo en el Casco Viejo de Pamplona, concretamente en la Calle Mañueta.


Compré un pisito muy sencillo, con ventanas antiguas que dejaban escuchar la calle y ese calor especial del corazón y la bohemia de una ciudad me gustaba; hubiese preferido otra zona por aquel entonces pero aquí caí y ahora me encanta. Eran momentos difíciles porque todavía quedaban manifestaciones agudas de cierta “ideología violenta” que me me repugnaba pero aprendí a sobrellevarlo, incluso teniendo un bebé a mi cargo.


Cómo ha cambiado todo. De ser “el Bronx”, como lo definía cuando vine, pasó a ser una zona preciosa, tranquila y urbanísticamente han tallado el diamante en bruto. El paseo por las murallas, algo cerrado que supo valorar y proyectar para el absoluto disfrute de todo el mundo Rafael Moneo (en mis paseos con los perros es un privilegio hablar con un abuelito que cuidó las obras). El parque de San Fermín de Aldapa que antes era una especie de parking pedregoso. La Rochapea a la vereda del río eran huertas y parcelas que incluso daba miedo pasear con los perros. La calle Mercaderes estaba muerta y daba miedo pasar por ella hasta llegar a casa.


Mi edificio se sometió a la correspondiente rehabilitación y por cabezonería de mi querido arquitecto, especializado en rehabilitaciones del Casco Viejo, puse las mejores ventanas del mercado, en cuanto a insonorización se refiere.

Hasta hace un par de años disfruté de la evolución y de todo ello pero hoy por hoy es insoportable vivir aquí los fines de semana. Intento que se mantenga la tranquilidad que teníamos, achicharrando a llamadas a los agentes municipales pero entiendo que todo depende del Ayuntamiento.


Esta zona ha quedado tan especial que se apunta todo el mundo y las borracheras salvajes, no las graciosas, cada vez más tempranas en horario, las padezco hasta con mis ventanas.


Hablando con vecinos de la zona puedo concretar que cuatro en una misma calle que evidentemente no es la mía venden su piso. Gente joven.

Yo me resigno pero también lo estoy tramitando.


Se está perdiendo la esencia de todo y si el corazón de una ciudad se deteriora, se deteriora la ciudad.


Pido al Ayuntamiento de Pamplona que se ocupe de esta situación urgentemente. Si no, esto será pasto de apartamentos turísticos de gente conflictiva, como ya lo es cuando empieza el buen tiempo... Muy conflictiva y de universitarios que ya no tienen educación, vamos o de niñatos que bajan por la Mañueta en riada a la Rochapea y que parece ser que no tienen baño en su casa.

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