La traición más amarga a España y a las víctimas del terrorismo
Publicado el 10/01/2020 a las 07:21
El martes contemplamos el espectáculo más denigrante y bochornoso de toda la historia de la democracia de España. El ensayo que vivimos en Navarra el pasado mes de agosto no fue más que el aperitivo de la más infame traición a España en la investidura del señor Sánchez. No salgo de mi asombro al ver y escuchar la carta de naturaleza que se le a dado a todo lo vivido en la primera y la segunda sesión de investidura de un candidato que por un ego desmedido ha vendido a España con el mayor descaro que se puede tener. Ha mentido sin pudor una vez tras otra, de lo que dijo durante los dos días no hay una pizca de similitud. Sánchez ha elegido los peores socios de Gobierno que podía elegir. Ha tendido la mano a los independentistas y a los herederos de ETA con tal de permanecer en la poltrona. Y esta carta de naturaleza se ha visto también en la actitud de la presidenta del Congreso cuando intervino la representante de EH Bildu, Mertxe Aizpurua, hablando de superar el rencor de la derecha, pidiendo el acercamiento y excarcelamiento de los presos, insultando al Jefe del Estado, mientras llamaba la atención a los constitucionalistas que la reprendían a la par que pedía silencio porque la Constitución permite la libertad de expresión. Vamos de Herodes a Pilatos. Esta carta de naturaleza ha hecho posible llegar a donde estamos porque no existen límites; los independentistas campan a sus anchas y a los herederos de ETA se les blanquea con total impunidad. Se ha vendido el aquí todo vale y no pasa nada, la peor herencia para generaciones venideras. Nos vemos abocados a la peor perspectiva tanto social, educativa, sanitaria como económica, que no traerá más que la ruina al país y no quedará rastro alguno de lo que debería ser un orgullo, nuestra España. Como bien le recordó el señor Sayas en su magnífica intervención, Sánchez en septiembre de 2019 manifestó que no podría dormir tranquilo si tenía que gobernar con el apoyo de Pablo Iglesias. Ahora servidora, como víctima del terrorismo, le hago una pregunta: ¿Cómo nos va a explicar a las víctimas que ha blanqueado a ETA con su brazo político en las instituciones (por lo que ha podido salir investido como Presidente), que va a seguir la hoja de ruta que le han pedido a cambio, que va a permitir la celebración de ongi etorris y el acercamiento de los presos, entre otras cosas? ¿Con qué cara lo va a hacer?
Para las víctimas del terrorismo de ETA - sí, de ETA, mójese y pronúncielo, que parece que le produce urticaria- ésta es la mayor humillación a la que nos ha sometido Sánchez y sus acólitos por su afán exclusivamente personal de gobernar a toda costa. Es un traidor que permite que se llame fascistas a quienes nos defienden. ¿Se ha olvidado de los más de 850 asesinatos perpetrados por la banda criminal ETA, más los heridos, mutilados, extorsionados y exiliados por el sólo hecho de pensar diferente? Le recuerdo que no sólo nos traiciona a nosotros, sino también a sus compañeros de partido también asesinados por la banda criminal más cruenta de la historia de España. Blanquea a EH Bildu que a día de hoy sigue sin condenar ningún atentado, que no se arrepienten en absoluto de su pasado y de su presente y que no piden perdón ni ayudan a esclarecer los más de 350 asesinatos sin resolver, muchos ya a punto de prescribir. Y no sólo eso, tiene la desfachatez también de negociar con un partido como el PNV, que no obtiene votos en Navarra, la competencia de Tráfico en nuestra comunidad, queriendo expulsar a la Guardia Civil de nuestra tierra. Navarra tiene sus Fueros, sus representantes y no necesita al PNV para nada, porque el fin de este último no es otro que la anexión de Navarra al País Vasco, cosa que la mayoría de los navarros no vamos a permitir, porque han dado su vida por España y han velado y siguen velando por la seguridad de todos nosotros - sí, también por la de Sánchez-.
A las víctimas no se nos puede pedir más; si se ha llegado a esta situación de normalidad ha sido por el ejemplar comportamiento de todos los que hemos sufrido el zarpazo terrorista en nuestros seres más queridos. Si después de todo este blanqueamiento de asesinos y sus acólitos puede dormir tranquilo realmente no tiene humanidad, pertenece a otra categoría que no tengo palabras para definir. Sánchez podrá gobernar uno, dos, tres años o la legislatura completa y vivir de la política un tiempo pero le recuerdo que las víctimas lo somos a tiempo completo. De nuestro lema “verdad, memoria, dignidad y justicia”, poco puedo decirle al respecto. Verdad, ninguna, nos ha mentido como a bellacos. Memoria selectiva, para su propio interés y para contentar a sus socios de Gobierno. Justicia no la hay, se equipara a víctimas y verdugos y dignididad, sinceramente creo que no se encuentra esa palabra en su particular diccionario. Espero que los partidos constitucionalistas hagan la mejor de las oposiciones para la defensa de España y de sus ciudadanos, y a la sociedad que despierte y deje el miedo y la pasividad en el olvido y no mire para otro lado. Por todo lo anterior le diré a Sánchez que con su actitud siempre nos tendrá enfrente, porque a día de hoy no me cabe más dolor en el corazón.
Olga Izquierdo Monreal, hija de José María Izquierdo Jiménez, teniente de la Policía Nacional mutilado de ambas piernas y un brazo por atentado de ETA el 7 de mayo de 1985 en Pamplona.