La realidad de buscar piso con tu mascota.
Actualizado el 14/12/2019 a las 17:55
Desde hace unos meses mi pareja y yo nos dispusimos a encontrar un piso de alquiler. Ya resulta bastante difícil encontrar algo que encaje con tu presupuesto, cerca de tu zona de trabajo y con una buena comunicación con el transporte. Pero si le sumas a esa ecuación un perro o gato, todo empieza a desmoronarse. Da la sensación como si tu perro o gato fuera a destrozar ese inmueble, o como si ese piso fuera a convertirse en un "pipican". Vamos como si la gente no hubiera vivido nunca con mascotas, ni que las personas no tuviéramos sentido común. Es cierto que hay algunos arrendatarios que si te ofrecen la opción de alquiler con mascotas, pero la gran mayoría lo rechaza abiertamente sin darte ninguna opción a debatirlo. Por ello me pregunto, ¿Qué se supone que piensa ese arrendatario que deberíamos hacer con nuestra mascota? Puede que de manera indirecta, este hecho este causando un incremento en la posibilidad de abandono o dejarlo en una perrera. Con ello no quiero decir que sea un factor determinante en el abandono de mascotas. Pero considero que es una dificultad que nos encontramos los propietarios de mascotas a la hora de buscar un hogar para toda la familia, incluida nuestra mascota. Es por eso que pido una reflexión a nivel global, sobre la discriminación que sufren algunos futuros inquilinos a la hora de intentar alquilar un inmueble sin tener que renunciar a su mascota. Ya que en mi modesta opinión, a la hora de alquiler un piso esa famosa fianza que se le entrega al propietario es más que suficiente para cubrir los posibles desperfectos que pueda ocasionar mi mascota, ya que en la mayoría de los casos esas fianzas ascienden a cantidades se triplican o cuadriplican el importe de una mensualidad, cantidad más que suficiente para poder satisfacer cualquier desperfecto.