¿Que no es la paridad una parida? (2)
Actualizado el 06/12/2019 a las 09:06
(Sigue). Las mujeres, la mitad de la humanidad, por culpa de pésimas costumbres, inveterados modos de vida y prejuicios, variopintas facetas de un mismo poliedro, el machismo, han sido (y aún siguen siendo) víctimas de mil y un atropellos. Así que todas las personas, sin hacer distinción de sexo, todas, debemos contribuir a remediar tan indignante injusticia como evidente desigualdad, promoviendo la isonomía de facto, o sea, corrigiendo, sobre todo, la discriminación irritante de que iguales puestos de trabajo tengan, por ser desempeñados estos por hembras o por varones, desiguales sueldos. A las feministas más fanáticas, que suelen ser las que parece que tienen agarrada a la boca y exigen esa parida de la paridad en todo, me atrevo a recordarles lo que acaso ignoran y convendría que supieran, que esa propuesta resta y, además, puede ser contraproducente, al volverse, inopinadamente, en su contra, esto es, que cabe hallar un obús escondido o un torpedo oculto en la reivindicación asidua que hacen, proyectil al que (aunque no soy mujer, también barrunto o intuyo) le encanta comportarse, desplazarse o proceder como un bumerán.
