El Parlamento de Navarra, tribunal a larga distancia
Publicado el 28/11/2019 a las 08:16
El pasado 25 de noviembre la Mesa y Junta de Portavoces del Parlamento de Navarra aprobó una declaración institucional en la que se pedía a la Fiscalía General de El Salvador, la Corte Suprema de Justicia y el Ministerio de Salud del mismo país para que velasen “por la integridad y seguridad” de Evelyn Hernández y “por la defensa de su inocencia así como la de todas las mujeres que se hallen en la misma situación, ante una acusación de práctica de interrupción voluntaria del embarazo basada en prejuicios de género”. Mi grupo parlamentario, Navarra Suma, se abstuvo.¿Quién es Evelyn Hernández? Una joven salvadoreña que en 2016, cuando solo tenía 18 años y estudiaba tercer curso de bachillerato en Salud, fue acusada de haberse provocado un aborto, cuando se hallaba entre los siete y los diez meses de gestación, y haber matado al recién nacido dejándolo ahogarse en una fosa séptica, donde fue hallado. Por el contrario, de acuerdo a la versión de sus abogados, Evelyn ni siquiera era consciente de estar embarazada; el aborto habría sido espontáneo y sucedido cuando la joven estaba inconsciente por los dolores causados por el parto prematuro. Además, según esa misma versión, el recién nacido habría fallecido instantes después del alumbramiento por causas naturales (no habría nacido muerto, como asegura la declaración institucional aprobada por nuestro Parlamento), al haber aspirado meconio cuando todavía estaba en el útero. (...) Evelyn fue inicialmente condenada a 30 años de cárcel e ingresó en prisión. Tres años después la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia de El Salvador anuló la condena y ordenó la celebración de un nuevo juicio con un tribunal diferente. Éste la absolvió, pero la Fiscalía decidió recurrir el fallo. La magnitud de la pena pedida contra Evelyn ha convertido su caso en una bandera para los grupos feministas y organizaciones como Amnistía Internacional, que luchan por la legalización del aborto en un país donde la oposición al aborto libre es mayoritaria, incluso entre quienes apoyan al Frente Farabundo Martí . ¿Cómo llega el caso al Parlamento de Navarra? El 15 de noviembre se celebró una sesión de trabajo con una representante de la Colectiva Feminista para el Desarrollo Local, una asociación feminista salvadoreña, que nos habló de la situación de Evelyn y de otras mujeres perseguidas por haber sufrido abortos espontáneos en El Salvador. Naturalmente, no nos contaron la versión de la fiscalía salvadoreña. Solo la suya. Algo poco imparcial, es cierto, pero perfectamente legítimo: nadie puede demandarles por defender sus puntos de vista. Mucho menos disculpable es, en cambio, la resolución adoptada por el Parlamento de Navarra. Ésta expresa su opinión sobre una causa difícil y todavía abierta, relativa a unos hechos aún sin esclarecer y ocurridos a más de ocho mil kilómetros de distancia. ¿El pueblo de Navarra lo ha elegido para eso? Aunque lo hubiera hecho, ¿cómo podríamos los parlamentarios garantizar la inocencia u opinar sobre la culpabilidad de una persona sin conocer los datos objetivos? ¿Vamos a actuar como tribunal a larga distancia en más casos, porque nos lo pida alguna de las partes? ¿Nos extrañará después que alguien ponga en duda las decisiones de los tribunales españoles?
