Nuestros puntos fuertes
Publicado el 24/11/2019 a las 08:28
Tenemos la capacidad de aprender. Podemos volver atrás para empezar de nuevo, es costoso pero el sentido de nuestra propia estabilidad nos debe llevar a ello. Acabamos de pasar por una nueva declaración de intenciones convertida en voto real. Hacer un análisis de los resultados además de complejo es, una vez más, jugar a las cartas. Me gustaría quedarme y recalcar la capacidad de la sociedad española para elegir en paz su futuro, algo que a priori debería ser normal y que en pocos países ocurre. La corriente nueva de habilitar políticas que ofrecen nuevos pensamientos y valores ha movido una gran masa de votantes dormida, cansada de lo mismo. El futuro va a pasar por adquirir valores muy importantes para la sociedad, de esta manera es cuando las políticas se sienten cercanas. Necesitamos una reconversión en este gran sistema político en el que se ha convertido España y que tantos recursos económicos consume. Buscamos ser competitivos y sobre todo recuperar nuestra posición dentro de una Europa dominada por las deudas. En la medida en la que el equipo de exteriores esté preparado para defender nuestra posición tecnológica de recursos, social, podremos progresar como nación al amparo de nuestros puntos fuertes. Ante un parón en los servicios y producciones tecnológicas dentro de una nueva crisis, por lo menos a nivel europeo, hay que tener un gobierno fuerte preparado para en un momento dado dar un golpe de timón y, si es el caso, cambiar y dirigir los sistemas productivos. A veces hay que cocinar a la carta y el tejido industrial puede crecer de la misma manera, bien reconvirtiéndose o naciendo basado en la actual demanda. En tiempos de crisis hay ciertos sectores que en vez de bajar suben debido a su posición dentro de las prioridades de los ciudadanos, como la alimentación. La escalera de la alimentación engloba un gran alcance de tejido asociado químico, agrícola, tecnológico, etc. Las prioridades de los países pasan por los recursos alimentarios y es aquí donde podemos ser todavía más fuertes si cabe con extensión de cultivo y tecnologías asociadas para llegar con producto a todo el mundo. Una legislatura perdida son cuatro años, demasiado tiempo quizás para quedarnos obsoletos o seguir adquiriendo deuda impagable pero que además esto nos reste confianza en exportación. Nuestro país se encuentra ante dos retos importantes: el de asentar políticas de estabilidad social y económica a la vez que debemos empezar a sentir que contribuimos a garantizar el futuro de generaciones proximas.Nuestros hijos deben conocer nuestra historia verdadera para tener un juicio de valor optimo a la hora elegir sus futuros gobiernos. El país debe de mirar hacia adelante aprendiendo del pasado y previniendo el futuro. España como marca de inteligencia, humildad, valentía, pluralidad, concordia, me vale, la compro.
Ángel Moracho Jiménez
