La influencia de los desconocidos
Publicado el 10/11/2019 a las 08:29
Salirse durante un rato de la vorágine actual, con tantos frentes abiertos, es un alivio más que necesario. Aparte de lo que podamos hacer por nosotros mismos, quisiera destacar algo que, aunque pueda parecer trivial, no lo es. Porque son las pequeñas cosas agradables las que, sumadas, pueden hacer que el día sea un buen día. El hecho se repite cada mañana en una cafetería del II Ensanche de Pamplona. Debe de ser poco frecuente cuando me ha movido a apreciar la influencia estimulante que personas desconocidas pueden ejercer, sin ellas saberlo, en quienes están a su alrededor. Hay tres empleados del Servicio de Limpieza del Ayuntamiento que hacen su descanso para tomar un tentempié a la misma hora. Entran ya en la cafetería con paso ágil y gesto amable. Durante sus minutos de asueto, sus risas, sus voces, su buen humor, su camaradería, se cuelan sin importunar entre los presentes, y algo de eso nos toca y nos da una cierta sensación de sintonía. Así de simple. Eso ha pasado incluso hoy, un día de prueba para el trabajo que realizan, con el otoño alfombrando el suelo de miles de hojas que hay que “desalfombrar” bajo una lluvia impenitente. Vaya hacia ellos mi admiración. El trabajo es el trabajo. Seguro que tendrán sus momentos mejores y peores, pero me atrevo a decir que lo encaran muy bien. Enhorabuena. Eso que salen ganando. Ellos… y algunos testigos anónimos.