Los padres son los que deben elegir
Publicado el 02/11/2019 a las 12:15
Ya estamos de nuevo, a la carga otra vez. ¿Nos podría explicar Izquierda-Ezkerra cómo consideran que no es educar en valores a los estudiantes cuando se les habla de amar al prójimo como a uno mismo, de solidaridad, de reconciliarte con los enemigos, de cuidar al enfermo, de acompañar al que está sólo, de ayudar a quien lo necesita, de honrar a los padres, de respetar a todo ser humano desde el principio de la vida hasta el final, y también cuando se les dice que robar es malo, que matar es malo, que envidiar es malo, que mentir es malo? ¿Qué tienen en contra de esas enseñanzas? Ah, sí, Dios. ¿Y no es bueno que los estudiantes se planteen para qué están en el mundo, cuál es el origen del mundo y del hombre, si existe Dios? Pues resulta que sí, que es bueno, y que los padres de los alumnos (que son quienes tiene que decidir sobre eso, y no los políticos) en su mayoría quieren que esas cuestiones se les enseñen según la doctrina católica. Y si los padres no quieren que sea así, pueden optar por que no se les enseñe. Esas cosas no se enseñan en matemáticas, ni en ciencias, ni en lengua, ni siquiera en educación para la ciudadanía (que mira que es doctrinaria). Por cierto, qué cosa, resulta que los padres no pueden elegir que sus hijos se eduquen o no con el programa Skolae, que sí que es doctrinario, que se impone y que se mueve precisamente en los mismos parámetros buscando orientar la formación espiritual (por decirlo así) de los alumnos, pero en contra precisamente de la doctrina católica. Sí, señora Simón, ya tienen sus asignaturas doctrinarias, ya han introducido con fuerza su doctrina en las aulas y no dejando elegir a los padres para nada. ¿Por qué están en contra de la libertad? Qué triste tiene que ser el tener que vivir en esa contradicción kafkiana, decir que se está con la libertad y actuar como tiranos queriendo imponer sus doctrinas a los demás. Esa forma de vivir sólo se salva con el cinismo. El comunismo siempre ha sido así, “el fin justifica los medios”, cosa que - por cierto- no ocurre con la doctrina de la Iglesia Católica, donde tanto los fines como los medios deben ser buenos, Santos si no le molesta la palabra. Pobre la señora Simón que cree tal vez que con sus esfuerzos van a acabar con la Iglesia Católica. En la historia han existido personajes tal vez un poco más valiosos intelectualmente que ella que lo han intentado, desde Nerón, Juliano y tantos emperadores romanos, cismas, reformas, Lutero, Calvino, la Revolución Francesa, Napoleón, Nietzsche, Marx (uno más), Hitler, Stalin, Mao, los capitalistas extremos, servidores del dinero (no se puede servir a dos amos) y tantos otros. Y la Iglesia aquí sigue, dando testimonio aún con sus imperfecciones, debilidades y pecados (oh, qué palabra). ¿Será cosa de que Dios en realidad si existe? Plantéeselo. La oportunidad y el motivo ya lo tiene.