Mantener la calma en el deporte
Publicado el 28/10/2019 a las 08:17
Soy madre de dos hijos, chico y chica, que juegan a fútbol. Quienes están en una situación parecida saben de sobra lo que eso significa. Fines de semana hipotecados por los partidos, y muchas horas expuestos a las inclemencias del tiempo.
Esto es lo normal. Lo que no lo es tanto es que pese a las campañas educacionales en las que tanto se insiste y las llamadas al buen comportamiento de jugadores, jugadoras y espectadores, siempre hay algún borrón.
A mí me pasó recientemente en el partido de mi hija. No diré el nombre de nuestro equipo ni del contrario. Basta con saber que hablamos de chicas de categoría infantil cadete. Bien, pues el partido transcurrió como ocurre casi siempre. Hay quien está más de acuerdo con el árbitro, quien ni lo tiene en cuenta, y quien, como en este caso, lo convierte en blanco de su enfado. Ocurrió con el entrenador del otro equipo, que ejercía como visitante. Yo llegué al último tramo del partido, y desconozco si con anterioridad había sucedido algo.
Lo que sí sé es que en los minutos finales del encuentro y tras acabar el mismo, entre él y el árbitro la discusión subió de tono, y aunque afortunadamente todo quedó ahí, las chicas lo comentaron mucho.
Entiendo que todo el mundo puede tener un momento malo, pero por favor, seamos todos conscientes que estamos hablando de deporte en edades escolares, y que nuestros hijos e hijas son esponjas con lo que ven y escuchan.
Nada puede empañar el excelente trabajo que se hace desde los clubes, y desde todos los estamentos implicados. Sólo pido que no se relaje la atención, y que seamos conscientes de que el respeto y las buenas maneras no deben perderse nunca.
María C. Gómez