El doblaje que fomenta la pereza intelectual
Publicado el 01/10/2019 a las 08:24
La última película que vi antes de marcharme de Londres fue Downton Abbey, una maravilla cinematográfica por su ambientación y sobre todo por el placer de escuchar esas voces deliciosas de la aristocracia del siglo pasado. Al llegar a Pamplona, me entero por este diario que de las 16 proyecciones de la película en cartelera sólo una se da en versión original. Me parece penoso obligar al público a soportar las mismas cuatro voces que siempre han dominado el negocio del doblaje es este país. El doblaje fomenta la pereza intelectual y representa la resaca del franquismo, una herramienta de la censura para controlar el diálogo de películas extranjeras que pudieran expresar frases o ideas de naturaleza subversiva. En países como Portugal u Holanda, donde nunca ha existido el doblaje, un gran porcentaje del pueblo habla idiomas con fluidez, sobre todo el inglés. No lo digo por patriotismo, porque la realidad es que el inglés es el idioma que a nivel diplomático y comercial hace funcionar los grandes organismos internacionales como la ONU y la UE. He sido testigo del hecho que la juventud española por fin está adquiriendo un buen dominio del inglés, pero creo que es necesario poner a su alcance los medios que les permitan perfeccionar su aprendizaje del idioma y quitarles los obstáculos, como es el doblaje.