El colorido PSN
Publicado el 01/10/2019 a las 08:20
El abanico de colores que hoy, octubre de 2019, nos presentan los rostros de los mandamases socialistas en Navarra, fluctúa entre amarillo intenso y rojo fulgurante acompañado siempre de un rictus de insolencia (véanse las caras que nos enseñan cada día nuestra presidenta o su portavoz, -¡madre mía!-, Alzorriz). Este alto nivel de ictericia facial les viene dado por las continuas negativas que de boquilla hacen de su evidentísimo buen roce con EH Bildu. Saben que todos sabemos que esas relaciones existen, que cada día se incrementan en beneficio mutuo y que los espectadores de semejante tragicomedia no nos tragamos sus negaciones. ¿Se puede saber por qué le da vergüenza a la presidenta admitir que esos contactos existen?, ¿por qué los niega cuando cada día son más frecuentes y estentóreos?
Sin ir más lejos, el último: jueves 26, elección de presidente de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona. El PSN, que previamente había presentado a Maite Esporrín como candidata, se retira y da sus votos al “independiente” David Campión (en opinión de la señora Esporrín, dicha en una tertulia radiofónica, trufado de “ehbilduismo”), todo para que no salga elegido el candidato de Navarra Suma. Aquí, y en cualquier otra circunstancia, los socialistas están en su pleno derecho a hacer lo que mejor les cuadre, el problema no es que no salga el señor de Na+, lo grosero es que, en esta y en otras tantas ocasiones parecidas, nieguen una y otra vez esa indudable relación mutua que tanto a Bildu como a PSN beneficia (en este caso acudiendo a la máxima de que “al enemigo ni agua”). Señora Chivite, ¿no se da cuenta de que ya no cuela? Por favor, que no nos siga tratando como si fuéramos tontos de baba. Reconozca de una vez esos acuerdos porque sus negativas le llevan a padecer, además del pitorreo de la ciudadanía, el descrédito más absoluto. Que la presidenta recuerde ese dicho que reza que “más vale ponerse una vez colorada que ciento amarilla” y termine con esa constante ictericia facial que le aqueja. Dígalo claramente: “tengo un acuerdo de legislatura con EH Bildu y lo mantendré mientras nos convenga a ambas partes”. Sería mucho más fácil para ella tomar ciertas decisiones sin tener que buscar excusas ni explicaciones imposibles. Y a la señora Esporrín, está claro que se debe a la disciplina de partido y que, en este asunto de la presidencia de la MCP, no le quedó más opción que retirar su candidatura y declarar después que el señor David Campión es un independiente independentísimo de toda la vida, contradiciendo lo que manifestó en la radio. En fin…
Decirle a Esporrín que se pliegue solo lo justo a las exigencias de ese PSN loco que hoy dirige Navarra. No le digo que traicione a nadie, solo que sea coherente con lo que ella ha defendido con ahínco y se mantenga firme “como la última esperanza” del socialismo en nuestra tierra. Sea ella quien en su día recoja los escombros que van a quedar de su organización tras el paso de Atila-Chivite, reconduzca esa organización a la coherencia foral y española que siempre ha tenido y que ha gobernado cuando ha ganado en buena lid, no acudiendo a truculentos manejos “democráticos”.