La otra cara de San Fermín Txiki
Publicado el 01/10/2019 a las 08:21
Vivo en la Calle Mañueta porque me encanta el Casco Viejo y sé dónde vivo y sus consecuencias en épocas festivas. Hasta hace unos años me enamoraba precisamente eso, el ambiente festivo, el bullicio de la calle - algo que me encanta, de otra manera no podría vivir en esta zona- pero todo está cambiando demasiado. Poco a poco la noche que todos conocemos se está convirtiendo en un “hacer lo que me dé la gana porque parece ser que todo está permitido” hasta orinar y “defecar” (perdón por la expresión literal) en cualquier sitio público y a la vista de todo el mundo... Hay zonas muy concretas de las que ya está informado el ayuntamiento sin respuesta alguna. Por ahí ya no paso. En mi habitual paseo con los perros, acostumbrados a estas fiestas, no he podido menos que grabar un vídeo de lo que estaba viendo a lo largo del recorrido hasta llegar a una zona tranquila. Puedo confirmar que en los Sanfermines, con la desmesurada afluencia de gente extranjera y nacional que viene, no hay un comportamiento tan invadido como en estas fiestas tan concentradas y locales. Reitero mi denuncia pública al Ayuntamiento de que la fiesta es la fiesta pero para las personas se habilitan servicios públicos y si no los utilizan que sean multados. Mañana el panorama será asqueroso y, lo siento, el Casco Viejo en fiestas no es un urinario, es mucho más que eso.