Extrema derecha
Publicado el 26/08/2019 a las 08:41
Rica y variada en calificativos se está volviendo esta época postelectoral que nos ocupa. Desde las líneas “progresistas”, sus agentes más exacerbados, a través de los medios de comunicación afines, regalan a regionalismo y centro derecha lindezas de diversos calibres: nos llaman extremistas, retrógrados, cavernarios, grises, incluso nos incluyen en un supuesto y emergente neo-régimen queriendo despertar algunos de los fantasmas del pasado, los que interesan. Nada que no se haya oído anteriormente pero que en estos días aumenta en frecuencia e intensidad en sus foros amigos.
Estratégica forma de actuar por parte de quienes han hecho amistad con lo más extremado del arco político Navarro y es que, cuando penduleas de manera peligrosa hacia un lado de la mesa llevado o llevada por las nuevas compañías y un deseo de poder inaudito en la historia de esta tierra, necesitas colocar a los nuevos ajenos en el extremo opuesto ya que de no ser así, podría caer la cortina y desvelarse que lo que se viste de moderado, flexible y conciliador, es en realidad notablemente rígido y excluyente.
Pero vayamos a lo concreto de las acciones, el terreno donde no caben cortinajes que oculten verdaderas intenciones: ¿Qué hemos hecho por el momento los supuestos y recién estrenados “extremistas” navarros ¿Qué acciones hemos llevado a cabo que merecen semejantes vilipendios?
Desde que los navarros y navarras pasamos por las urnas, desde Navarra Suma, tanto a nivel local, autonómico, como nacional, nos hemos dedicado a:
Devolver el nombre a una de las principales avenidas de Pamplona (La Avenida del Ejército) de quien la cedió a la ciudad. Comenzar las modificaciones en otra de las principales avenidas (Pio XII) que permitan un tránsito y aparcamiento adecuados al número y proporción de vehículos de motor, bicicletas y patinetes eléctricos existentes. Proponer la adecuación de la oferta de escuelas infantiles de la ciudad a su realidad lingüística (pasar de 4 a 2 escuelas de 12 con oferta en euskera para una ciudad en la que este idioma es hablado en la calle por el 3% de la población). Solicitar a la recién estrenada presidenta de la Comunidad foral el cumplimiento de su promesa de devolver el IRPF a las madres navarras y solicitar a través de nuestros diputados en Madrid, ayuda para subsanar la enorme cantidad de desperfectos ocurridos en la tragedia acontecida en Tafalla en el mes de julio, que ha provocado el sufrimiento de cientos de personas y por la que se ha declarado la ciudad zona catastrófica.
Cuesta creer que estas acciones concretas, algunas de las más reseñables llevadas a cabo en este escaso periodo de tiempo, destaquen por su carácter radical o extremo, no obstante determinados sectores afines a la nueva “progresía” así lo tratan de mostrar y demostrar. Es conveniente por tanto que así sea, ya que al mismo tiempo que el verdadero extremismo excluyente teje su tela de araña, los cómplices de semejante argucia despejan el centro político con sensacionalismos y post-verdades.
Arturo Lecumberri Martínez Concejal de juventud del Ayuntamiento de Pamplona