Críticas injustas a la iglesia
Publicado el 22/08/2019 a las 08:10
En estos primeros días de agosto, he leído algún artículo, a mi parecer injusto, contra los sacerdotes y los horarios de apertura de los templos para la visita de los turistas. Al leerlos, me sonó a masonería contra la Iglesia, actividad muy propia de los masones.
Personalmente, diré que en mi parroquia el templo está abierto durante muchas horas del día... y cuando he visto un grupo de turistas, me he ofrecido al monitor (el que hace el speech) y les he dado un pequeño concierto en nuestro maravilloso órgano. Este ofrecimiento lo hago a muchos, incluso a centenares de alumnos de 6º de primaria y de la ESO que han disfrutado de autores como Cabezón, J.S.Bach, etc.
Incluso, en un pueblo de Navarra se organizaron los feligreses para estar presentes a la hora de atender a los turistas.
Quien critica a la iglesia podría haber hablado de los centenares de sacerdotes, de más de 70 y 80 años, que están colaborando pastoralmente en las parroquias con una pensión mínima después de 12 años de estudios humanísticos, filosóficos y teológicos... y todo por amor a la gente de casa o de las periferias. Podría haber hablado de los 35.000 millones de euros que ahorra la Iglesia al estado español.
Por ejemplo: 5.141 centros de enseñanza, 107 hospitales, 1.400 centros entre ambulatorios, dispensarios, asilos, etc... (Y todo esto sin señalar a Cáritas y Manos Unidas), y multitud de ONGs que surgen de la misma esencia del evangelio.
¿Cuándo, cómo colaboran las 150 logias de masones que hay en España a la hora de cooperar en los 365 centros de reeducación de prostitutas, expresidiarios, marginados de muchas carencias? Nada, eso lo dejan para la Iglesia.
Los masones dominan una buena parte de la política en muchos países vecinos y se preocupan de las clases dirigentes y lo hacen de una manera secreta, aunque algunos llaman “discreta”. Pueden leer los diversos libros que han salido en estos últimos años, escritos por antiguos masones, en donde cuentan cómo y cuándo ocupar los mejores puestos en la vida política y monetaria.
Nada más por hoy. Hasta la próxima.
Carmelo Erdozáin