Carta de un omnívoro al ganadero Pello Sarratea
Publicado el 14/08/2019 a las 07:32
Querido amigo: no es que lo seamos, pero ya me gustaría. Porque hace mucho tiempo que no leo unas líneas tan llenas de sosiego y sentido común, de razones tan abrumadoramente simples en su contundencia, como la carta que escribiste en el Diario de Navarra de ayer 13 de agosto, a propósito de la crítica, -nada menos que de la ONU-, sobre la conveniencia de cambiar el hábito alimentario: menos carne, porque su elaboración contamina, y más vegetales.
¡Chico! (además eres joven), no hay nada como expresarse llanamente y llamar a las cosas por su nombre, utilizando en su contra los mismos argumentos que la grandiosa corporación internacional razona, acudiendo a ejemplos tan bien traídos que ponen en evidencia su poder moral y en duda, por no decir anulando, su indiscutida capacidad de influir.
¡Qué satisfacción profesional dejas fluir con tus palabras! Es admirable tener las cosas tan claras siendo tan joven y sentir tal gozo por lo que se hace a diario.
Supongo que no estarás dispuesto a cambiar el penetrante olor de tus corrales por el suave aroma del ambientador de los despachos, pero bien harían todos esos ministros y miniministritos del ramo en tener alguna conversación contigo y pisando el estiércol de la realidad.
Gracias, Pello, de verdad. ¡Un hombre como dios manda! O mujer, si vives en pareja, ¿qué más da? Pues anda, que no hay mujeres de tu talante pero que no tienen tiempo o ganas de escribir una carta como la tuya… Tus palabras sin arrogancia ni acidez nos devuelven a una realidad cristalina y solidaria, que desmantela los huecos discursos de los huecos mandarines.
Un abrazo, amigo. Ahora un poco más.