"Mi dentista se jubila"
Actualizado el 13/08/2019 a las 08:12
Con relativa frecuencia vienen a nuestras consultas pacientes con la embarazosa situación de que su dentista habitual ha cerrado y, de repente, se queda sin saber qué camino coger. Normalmente, los odontólogos van “preparando” el camino de su jubilación en muchos aspectos y, principalmente, en lo que se refiere al tema de sus pacientes. Lo más usual es ir remitiendo los pacientes a otra clínica de confianza, acompañado del correspondiente historial y registros que se tengan del paciente, o advertir al paciente de la situación que se avecina en la clínica y remitir a quien él desee su historial.
Cada vez cobra más relevancia hacer un adecuado traslado de expediente, ya que la complejidad de los tratamientos que se realizan a los pacientes va en aumento. Por poner un ejemplo, en relación con los implantes, donde existe tal variedad de marcas, diámetros, conexiones, etc. es de gran importancia tener la información adecuada para poder solucionar cualquier problema; todavía más si el tratamiento está sin terminar. Saber en qué fase se encuentra es esencial para poder dar continuidad. Toda la documentación, registros, radiografías, modelos, consentimientos, facturas, etc. de un paciente pertenecen al mismo. La clínica dental es el lugar donde se prestan los servicios y quien custodia toda la documentación antes mencionada, por lo que puede ser solicitada en cualquier momento por el paciente y llevarla a quien considere oportuno. Hoy en día, la digitalización en las consultas y laboratorios dentales facilita mucho la comunicación y el traspaso de información; siempre y cuando se haya hecho con el rigor y trazabilidad correspondiente y se respeten los plazos que la ley marca para la guarda y custodia de dichos expedientes.
Otra amenaza es la situación bien conocida acerca de las franquicias que, en muchas ocasiones, aparecen o desaparecen sin dejar huella y abandonando en precaria situación al paciente con tratamientos sin terminar o sin la información adecuada; así como clínicas que hoy están y mañana no se sabe y/o cambian con frecuencia de titular o de dueño; situaciones en las cuales es difícil depurar responsabilidades cuando surgen los problemas. Es aconsejable que quien se encuentre en esta situación se informe adecuadamente de las distintas posibilidades que se le ofrecen. Es importante valorar la seguridad y confianza que le puede aportar cada opción. Para garantizar el cuidado de su salud, en este caso de la salud oral, hay que ponerse en manos de buenos profesionales que dispongan de los medios y experiencia necesarios. Una buena opción es apostar por equipos de "futuro", aquellos en los que, llegado el momento, los médicos fundadores pueden delegar el día a día de la medicina en nuevos responsables.