Alcalde, gracias
Publicado el 20/06/2019 a las 09:18
El pasado día 25 de mayo, Diario de Navarra me publicó un escrito “Una sensación regia agridulce” sobre el cambio de nombre de la Avenida del Ejército de Pamplona por el de Catalina de Foix. Una decisión que solamente podía ser explicada por el odio irracional que el entonces alcalde Asiron siente por el Ejército y por la monarquía española. En él decía que con esa medida éste había querido ofender a ambos y, además de señalar que el rey Felipe VI es el jefe supremo de las Fuerzas Armadas y es el sucesor directo de Catalina de Foix (por eso lo de sensación regia “agridulce”), concluía diciendo que: “El próximo 26 de mayo se van a celebrar las elecciones municipales. Espero que de ellas salga un alcalde de Pamplona menos sectario y más respetuoso con la ley y con la historia que deje sin efecto esta actuación, promovida por cuestiones ideológicas y por el odio a España y que, de inmediato, reponga el nombre de avenida del Ejército con el que en su día se reconoció una actuación generosa de éste para con la ciudad de Pamplona”. Así ha sido. En las elecciones municipales Navarra Suma rozó en Pamplona la mayoría absoluta y el pasado sábado su candidato, Enrique Maya, fue elegido alcalde. En campaña electoral ya se había comprometido a que si lograba la alcaldía esa vía volvería a su denominación anterior. No le ha faltado tiempo para cumplir su palabra porque en el segundo día hábil de su mandato ha subsanado ese desprecio que su antecesor quiso infligir al Ejército y al Rey. Por eso, hoy somos muchos los pamploneses que le decimos “¡Muchas gracias, alcalde!”.
José Ignacio Palacios Zuasti