Elecciones y obra pública
Publicado el 31/05/2019 a las 08:39
Un alcalde progresista debe dejar señal de su paso por la alcaldía con alguna obra pública encaminada a entorpecer el tráfico. En Badostáin han hecho una rotonda poco más grande que una tarta de cumpleaños en la que en vez de velas han puesto bolardos. Este verano, en cuanto pase alguna cosechadora que no pueda hacer el regate para no pisar la rotonda, van a ir los bolardos a donde yo te diga. Un alcalde anterior debió pensar que un pueblo sin pasos de peatones no es un pueblo, es una aldea. En el pequeño trayecto que hay desde la entrada al pueblo hasta mi casa hay tres pasos de peatones: el primero de una acera a una tapia, el segundo de la misma acera a la misma tapia (menos de 50 metros) y cuando de acaba la tapia, de una era a un campo, todas ellas con su correspondiente señalización vertical. Eso sí , con unas cuantas farolas fundidas, pues lo de la luz y taquígrafos no ha sido nunca progresista. Todo sea por el progreso.
Martín J. Roncal