Cuando el corazón habla
Publicado el 30/05/2019 a las 16:46
¿Cómo es posible que alguien quiera poder negar el estado de bienestar a alguien? Me resulta difícil de entender, desde qué zona oscura interior una persona puede llegar a pensar o decir esto. Me refiero a las críticas por parte de “personas” de las donaciones que el señor Amancio Ortega ha hecho para comprar tecnología de última generación para detectar y extirpar algún tipo de cáncer problemático. La bondad de este hombre, que vivió de cerca las garras temibles de esta enfermedad y que muchos días desayuna o come con su plantilla menú de obrero, no le restan ilusión y generosidad para donar parte de su patrimonio, en busca de ayudar a la sanidad española. ¿Cómo se puede oponer alguien en su sano juicio a esto? Acaso las subvenciones y ayudas que muchos de estos detractores piden para personas en España, ¿están mejor? Ese dinero sí es de aceptar por parte de los que no tienen, pero la sanidad no puede aceptarlo para lograr el bienestar de todos. ¿Cuál es la diferencia? ¿Que en vez del gobierno el dinero lo dona una persona? ¿Que ellos nunca formarán parte de esa persona? ¿Qué tipo de formación espiritual y solidaria se puede tener cuando niegas el derecho a alguien a seguir vivo? Esto es muy grave, demasiado para hacer demagogia barata con ello, espero que la misma generosidad y comprensión que este hombre tiene con el estado de bienestar de muchos españoles le lleve a entender que esta gente son los menos, aquellos que en esta sociedad poco aportan, aquellos que incapaces de sentirse solidarios con quien lo necesita no son compañeros de viaje sino cargas que deben ser reacondicionadas o liberadas para que el conjunto de la sociedad se siga formando bajo los parámetros de unión,cohesión y formación. No es la primera vez que este hombre ayuda como puede a la sociedad española, pese a quien pese, y seguro que siendo fiel a su naturaleza lo hará mientras pueda. Esperemos, en el presente y en el futuro, no necesitar ayuda de estos personajes que critican estas acciones altruistas porque si no, apañados estamos. Este tipo de donaciones también estoy seguro que vienen del agradecimiento silencioso a los demás a reconocer que en un momento dado, uno llega a donde llega gracias a muchas cosas - a un equipo, a tu pueblo, a tu gente, y eso es algo que honra y mucho-. Como no se llega a ningún sitio, es bajo los pensamientos de envidia oculta o aquellos que fundados en la ignorancia o impotencia, se permiten el lujo de criticar un avance a la sanidad por pequeño que sea. Solo espero que la bondad y solidaridad de Amancio no se resienta por este grupo de elementos incomprendidos de una sociedad que mira al futuro para crecer en muchos aspectos. Pero, sobre todo, en humanidad y solidaridad.
Ángel Moracho Jiménez