Un contacto enriquecedor
Publicado el 29/05/2019 a las 09:05
La formación del universitario pasa por el conocimiento próximo de la realidad social y, también, por la orientación al alumno hacia la adopción de una actitud de compromiso, ante los problemas que la sociedad presenta. Un itinerario capaz de sensibilizar a nuestros estudiantes es Tantaka. Esta organización se define como el Banco de Tiempo Solidario de la Universidad de Navarra; surgió para que las personas del ámbito universitario puedan poner su tiempo libre a disposición de organizaciones que se dedican a cubrir las necesidades sociales que nos rodean.
Es evidente que los que responden a Tantaka también entregan cariño y comprensión. Como Presidente de la Asociación Navarra Nuevo Futuro puedo expresarme así, con conocimiento directo, ya que valoro la actitud de estos jóvenes y de los profesores que les alientan y encauzan. Tantaka apoya a Nuevo Futuro con la realización de tareas de reparación y puesta a punto de nuestros hogares de acogida, mediante su intervención en los elementos que éstos contienen, indispensables para el desenvolvimiento diario. Son nueve estos hogares en los que están interviniendo; allí se alojan casi 70 niños, comprendidos entre los 7 y los 18 años de edad, que conviven en régimen de acogida, al cuidado de personal profesional.
En ellos, el equipo Tantaka, de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Navarra, ha realizado un trabajo minucioso en aras de mejorar las condiciones de alojamiento de los niños, para que encuentren un ambiente más ordenado y acogedor. Los voluntarios ponen su esfuerzo al realizar trabajos de pintura, arreglos de carpintería, intervenciones en la instalación en fontanería y cambio de sanitarios, además de otras acciones, entre las que destaca la ejecución de labores de decoración, que mejoran el entorno y la tolerancia. Pero su presencia no aporta a los hogares, únicamente, el trabajo material, ya que Tantaka, dentro de su organización, cuenta con una red de empresas voluntarias y colaboradoras que le facilita medios económicos, mientras otras proporcionan los materiales precisos para llevar su labor.
Es de resaltar el buen ambiente creado entre los universitarios y los niños y jóvenes que viven en Nuevo Futuro. Al realizarse las labores en fin de semana, ambas partes establecen contacto en los hogares, y así, mientras unos trabajan, los menores son testigos de su labor, captando el gesto de los universitarios. Éstos, a su vez, entran en relación con esa realidad social que, de otro modo, no habrían tenido ocasión de conocer. Los estudiantes dicen que, con estas actividades, es más lo que reciben que lo que hacen. Seguro que tienen razón, pero quizá no sean conscientes de que, aparte de la ayuda material que brindan, con su actitud de dedicación a los demás están dando un ejemplo a los menores, los cuales pueden captar que la sociedad es algo mejor de lo que nos quieren hacer ver algunos. Un mundo donde la entrega y la solidaridad, anónima, se extiende y neutraliza otras actitudes de egoísmo, abuso y enfrentamiento.
Así, este contacto que vivimos entre Tantaka y la Asociación Navarra Nuevo Futuro genera una corriente de buena voluntad, de ida y vuelta y de hechos que trascienden, que seguramente dejarán huella en el ánimo de los niños, los jóvenes y los estudiantes. Por ello, creo que es oportuno expresar nuestro agradecimiento a los desconocidos protagonistas de esta bonita historia solidaria que hemos tenido ocasión de vivir.
Luis Palacios Zuasti, presidente de la Asociación Navarra Nuevo Futuro.