Atención Primaria ha perdido cuatro años
Publicado el 24/05/2019 a las 08:22
Esta semana he recibido por correo electrónico las primeras conclusiones de la iniciativa puesta en marcha por los directores de centros de salud de Navarra, que decidieron empezar a reunirse con el fin de investigar soluciones a la actual crisis de atención primaria, ante la ausencia de propuestas de parte de la dirección y subdirecciones. Ejerciendo su responsabilidad directiva afirman: “Se apunta a la mala planificación por parte de la dirección/subdirecciones a lo largo de la legislatura - ahora hay que poner en marcha todo, como sea-”. Cuando el actual gobierno ganó las elecciones recibimos la visita de la subdirectora para saludar, ya no la hemos vuelto a ver. La medida estrella que tomaron al poco de ocupar sus sillones fue transferir siete mil pacientes de la CUN a una atención primaria ya colapsada y escasa en personal médico, sin la conveniente preparación. El primer director de AP dimitió a mitades de legislatura y su sucesora ha aportado poco. El encargado de organizar las agendas lleva más de dos años estudiando el tema y que yo sepa aún no se ha puesto en contacto con los profesionales cuyas agendas se supone está organizando, salvo para darnos una conferencia con consejos prácticos para sobrellevar la consulta (el famoso lema del despotismo ilustrado: todo para el pueblo pero sin el pueblo). En cuanto a quien estuvo previamente encargado de la agenda de Atención Primaria y, por tanto, tiene parte de responsabilidad en el actual estado de cosas, le ascendieron a un cargo superior pero tampoco conocemos sus aportaciones.
En estas primeras conclusiones, los directores de los centros piden que no se nos ordene poner en marcha más planes, que no podemos más, dicen textualmente: “Se tratan de nuevos planes a realizar por parte del profesional de AP (sumado a todos los anteriores), que han de realizarse sin ninguna preparación previa, sin ninguna asimilación previa y sin ningún tiempo adicional que se le proporcione al profesional”. En el documento se añaden otras reivindicaciones, pero por no aburrir al lector destacaría una: “Exigencia de perfil de Atención Primaria para los trabajadores (tanto fijos como sustitutos) para trabajar en Atención Primaria”. Yo creo que es una medida básica para resolver la actual desorganización y devolver sentido y valor a la especialidad.Para finalizar, tengo para mí que la principal aportación de la iniciativa, la que ha conseguido ilusionarme y la razón última de escribir esta carta es que de nuevo seamos los protagonistas del proyecto que nació en Almaty en 1978 los que, desde abajo, hayamos empezado a reunirnos, con la ilusión de pensar alternativas a las carencias que eran evidentes hace ya cuatro años.
Manuel Rekalde Glaria, especialista en medicina familiar y comunitaria.