Esperpéntico
Actualizado el 25/05/2019 a las 11:50
Cuesta encontrar un calificativo que se ajuste al deplorable cuadro que protagonizaron los nuevos inquilinos aunque algunos son reincidentes, del congreso en la toma de posesión y recogida de credenciales. Ni el mismísimo Ramón María Del Valle Inclán lo tendría fácil para titular el deplorable y bochornoso espectáculo, que nos hace pensar que esto nos crea una sensación de vergüenza ajena y un desanimo generado innecesariamente. Como se puede llegar a esa situación, que más parecía un gallinero que el lugar de reunión de representantes que se presume allí acuden para solucionar nuestros problemas. Cuantos más minutos pasaban menos credibilidad se daba a lo que estaba ocurriendo. Ni por esperado dejamos de vivir una sensación entre patética y grotesca con un alto grado de desprecio mutuo, pero en especial a las instituciones, que deberían de ser intocables. Todo por un quítame allá esas formas. Pero hasta el más humilde de los mortales tiene solución al problema. Si con un manifiesto único y general que diga, jura o promete usted respetar la constitución española, SI o NO, ya esta y el que no se atenga a la pregunta del presidente queda automáticamente excluido del hemiciclo, caso resuelto, Para que nadie aproveche la circunstancia y meter cuña sobre algo que no tiene razón de ser, pues ni es momento ni el lugar para hacer apología del separatismo ni otras cuestiones que no vienen al caso. Si algunos tienen algo contra la unidad nacional y su parlamento, pedimos sean coherentes y no se presenten como candidatos, en casita y todos contentos, sin más. La burla que los causantes han hecho con acciones y gestos de prepotencia y chulería no pueden quedar impunes. El colmo es que estos indeseables coman el estado al que quieren tumbar, paradojas de la vida, esto es el no va más. Ahora nos falta saber si la mesa responde al reglamento suspendiendo a los encarcelados o si por algún no se sabe que,(o si) se dilata en el tiempo para sacar provecho de la situación. El retraso a resolver un caso que está perfectamente tipificado en el reglamento del congreso nos pone en posición de desconfiar de que entre el gobierno y los independentistas haya algún trato oculto de dudoso beneficio para España. El caso es mantenerse en el poder. Deplorable.