El último año sobra
Publicado el 29/04/2019 a las 08:14
A lo largo de la vida, acontecen tantos últimos años como prolongada sea esta última. Disfrutas del último año de instituto, del último año de carrera universitaria, quizás del último año de noviazgo, último año de vida laboral y así tantos últimos años como larga sea tu vida. Los recuerdas con cierta nostalgia mezclada con su porción de melancolía, todo lo contrario se da en el verdadero último año , el último de la vida. Cuando a raíz de un simple y rutinario control médico te comunican que se ha instalado en tu cuerpo de forma repentina y para quedarse una de esas denominadas larga y penosa enfermedad, a la que se puede añadir, cruel, te vaticinan con toda probabilidad y claridad un periodo corto de vida, ahí comienza otro último año, este de sufrimiento, con angustia, has pasado de apenas tener historia clínica en la base de datos del servicio de salud a elaborar tantos megabytes que si se imprimiesen daría para todo un libro. La maldita enfermedad te obliga entre otras a dejar el trabajo, acudir una semana tras otra a hacer uso de la sanidad que hasta ahora ni la conocías, sufres y te ven sufrir tus allegados y nada lo puede evitar, llegas a desear en algún momento que todo acabe de una vez pero ni llega ese momento ni el ordenamiento jurídico te lo facilita.
La última vez que nos vimos, tu misma nos hiciste saber con la entereza que siempre tuviste que sería la última, y en la despedida con esa maestría e improvisación que te caracterizaba acertaste a decir, este último año me sobra.