Coches particulares para Atención Primaria
Publicado el 25/04/2019 a las 08:25
No, naturalmente no. El Servicio Navarro de Salud sigue ignorando la situación. Nada mejor que ignorarla para obviar una gran discriminación y un vergonzoso abuso. Situación que se prolonga indefinidamente y que ha pasado por todos los gobiernos y responsables de la sanidad pública que recuerdo. Y ya son 38 años los que llevo poniendo mi coche particular al servicio de mi profesión de médico de Atención Primaria rural en Navarra. Por obligación impuesta siempre por la vía del “apáñate como puedas”, que sabemos que no te queda más remedio que tragar. Este problema es desconocido para la opinión pública e incluso para muchos colegas de ámbito urbano y de especialidades, y también para muchos políticos de Navarra. Por eso escribo esta carta, para que se conozca. No puedo desplazarme a domicilios sin coche. Imposible atender una urgencia en cualquier horario sin mi coche. Imposible desplazarme hasta 40 kilómetros de distancia a una urgencia a las 3 de la mañana, con nieve o sin ella. Imposible acudir a un accidente de tráfico, donde sea, sin mi coche. Imposible identificarme como vehículo de urgencias, aunque sea precisa mi actuación inmediata. Me veo obligado a incumplir las normas de seguridad en el transporte llevando una bala de oxígeno en un coche no autorizado para ello. He vivido situaciones grotescas, como que un camionero me haga una peineta y me insulte cuando he insistido en que me dejara paso para llegar al lugar de un grave accidente de tráfico .Y el camionero no tenía la culpa. Mi coche era uno más sin ninguna identificación como vehículo de urgencia de servicio público. Y así seguimos. Conozco compañeros que han tenido que correr casi un kilómetros con las pesadas mochilas de urgencias para llegar al lugar de un grave accidente de tráfico, porque nadie del atasco se apartaba para dejarles paso. Increíble pero cierto. Nos mandaron hace unos tres años unos pirulos amarillos como los que llevan los tractores, obligatorios para vehículos que circulen muy lento. Me niego a usar esa ilegal, peligrosa y confusa chapuza. Hace ya unos cuantos años un responsable de Salud se descolgó diciendo que los médicos podíamos usar el transporte público para las asistencias. Nadie pidió su dimisión y nadie lo cesó. Al parecer disponemos de un seguro que nos resarce de daños en nuestro coche si tenemos alguno durante el trabajo. Falso. Ya tengo varios roces acreditados desde hace creo que dos años y no hay respuesta. Ya me he rendido. Tengo que trabajar concentrado en la asistencia a los pacientes y no puedo estar amargado llamando a no sé quién todos los días. Ahora van a comprar coches, pero sólo para las urgencias fuera del horario de consultas. Al centro de salud de Sangüesa supongo que nos llegará un vehículo. Somos ocho médicos y ocho enfermeras trabajando por las mañanas (4 y 4 en Sangüesa, 2 y 2 en Lumbier, 1 y 1 en Aibar, y 1 y 1 en Cáseda). Necesitamos coche para nuestro trabajo de domicilios corrientes, desplazamientos a consultorios de otros pueblos y para urgencias de todo tipo y en cualquier lugar, que también las hay por las mañanas. Médicos y enfermeras trabajamos juntos y también separados. Así lo exige el trabajo cotidiano.
Multilpliquemos a 16 profesionales por 36,66 horas semanales, 586, 56 horas semanales de mañanas en los que la asistencia sanitaria de todo tipo se hace y al parecer seguirá haciéndose con nuestros coches particulares. Es deplorable que se ponga el ojo en coche para un horario parcial de urgencias y se ignore el grueso del problema. En la Zona Básica de Salud de Sangüesa necesitamos nada menos que 16 coches, no uno. Bienvenido uno,claro. Bienvenidos los rayos y el retinógrafo,por supuesto. Los uso en beneficio de las personas a las que atiendo. Pero seguir forzándonos a usar nuestros coches sigue siendo un inaceptable abuso y una vergüenza para nuestro sistema sanitario.
Juan José Longás Arrieta, médico del centro de Salud de Sangüesa.