Éramos pocos y…
Publicado el 08/04/2019 a las 07:48
Es sábado. Son las doce horas. Encamino mis pasos, carrito de la compra en mano, hacia el Mercado Central. Allí me aguardan las verduras y los encurtidos, el membrillo y los calamares… Un grupo de alegres músicos, “despedidores de solteras”, ameniza mi tránsito atronando la plaza de Santa Cecilia que dentro de poco verá como, desde lo alto de su fuente, vuelan los aguerridos mocetones venidos de allende los mares. El bullicio es importante. No sin dificultad alcanzó mi objetivo y me sumerjo en un mar de cánticos que pretenden, supongo, animar el cotarro y sacar de su depresión a tenderos y compradores. Pido cebollas y me entienden manzanas más no importa; la sinfónica ruidera compensa la confusión. Parte del público deambula entre txistorras y tomates escrutando con su mirada el ir y venir de los indígenas locales. Son los turistas que engordan nuestra economía y colapsan los pasillos.
Por el super un chico pasea su patinete. En Aldapa la infernal música-ruido surge de las entrañas de un garito que ha perdido la puerta, la ventana y un poco la vergüenza. La concurrencia se agolpa por todas partes y disfruta embelesada. A duras penas regreso al dulce hogar atravesando un bosque de cuerpos que amablemente no se apartan pues tienen todo el derecho a ocupar el espacio público; faltaría más.
En el Condestable proyectan ‘El comienzo del Verano’, hermosa película de Yasujiro Ozu. Son las diecinueve horas y tomamos un atajo para ir al cine. La vía directa permanece colapsada por seres humanos que alivian su soledad penetrados de melodías ensordecedoras que algunas disco-cafeterías escupen sin piedad. La peli es una obra maestra que durante dos horas nos transporta a un oasis lejos del mundanal estruendo. El trayecto de vuelta, igualmente alternativo, está jalonado de figuras semiocultas que arrimadas a portales y paredes depositan sin contemplaciones su agüita amarilla que discurre saltarina por entre adoquines camino de los sumideros.
Ya en casa el boom-boom de algún discódromo nos ameniza el descanso hasta cerca de las tres. Entre sueños una voz en off me advierte con cierto sarcasmo y solemnidad que este domingo no habrá encierro. La productora Chimponchín se esfumó. En compensación se está celebrando una semana del pintxo que “lo va a petar” con 63 nuevos sabores. El torito será el ingrediente principal de la banderilla.
Los vecinos de Estafeta respiran aliviados. Ya podrán salir a la calle sin el impedimento de los agentes municipales. Éramos pocos y…