La discapacidad la tenemos, no nos define.
Publicado el 02/04/2019 a las 20:24
Compro el periódico y en portada leo “las plazas de discapacitados no son de uso general”, y yo no sé si alegrarme o llorar ¿Qué es mejor, ocupar las plazas reservadas sin la tarjeta reglamentaria o catalogarnos como “discapacitados” en un periódico provincial? Para mí están a la par. Los medios de comunicación tienen un papel muy importante a la hora de difundir una imagen de las personas con discapacidad. El lenguaje y el uso de las palabras adecuadas es primordial para alcanzar la deseada inclusión. A través de él, podemos originar estereotipos y la utilización de palabras anticuadas, inexactas o inapropiadas, pueden perpetuar una imagen negativa y estigmatizar a las personas. Aunque no se pretenda despreciar de manera consciente, sino como parte de la cultura y el arraigo de palabras inadecuadas que todos tenemos, es necesario suprimir esas barreras mentales que el lenguaje manifiesta.El término “subnormal” fue sustituido por “persona con minusvalía” en el año 1986 (RD348/1986, de 10 de febrero) y posteriormente suprimido por “persona con discapacidad”, siendo su uso obligatorio desde el 1 de enero de 2007 (Ley 39/2006, de 14 de diciembre 2006).Así que agradecería que así sea como se nos denomine, si es necesario hacer alusión a la discapacidad. Las plazas de estacionamiento están reservadas para personas con discapacidad que presenten movilidad reducida o discapacidad visual (aparte de los titulares de vehículos de transporte colectivo de personas con discapacidad o que tengan reconocimiento expreso por parte de la normativa local o municipal), así que creo que la palabra “discapacitados” no es equivalente ni adecuada en esta ocasión. Como titular de la noticia, hubiera estado mejor “las plazas reservadas para personas con discapacidad no son de uso general” , ya que esta es la manera en la que nombran a dichas plazas en la ley que regula las tarjetas de estacionamiento. Si yo he llegado a ella en una búsqueda de no más de 2 minutos en Google, quiero creer que un periodista también podría dedicarle ese par de minutos.En definitiva, tan importante es respetar las plazas reservadas como denominar correctamente a una persona con discapacidad. Porque la discapacidad la tenemos, no nos define.