Colleja educativa

Javier Domínguez Palomares|

Actualizado el 23/03/2019 a las 21:05

La Audiencia de Pontevedra confirmó el pasado jueves 14 la condena por la cual una madre que abofetea a su hijo de 10 años por no querer ducharse debe estar seis meses sin verlo y una pena de dos meses de cárcel, sustituibles por trabajos comunitarios, por violencia doméstica. Esta exagerada condena que sobrepasa los límites del sentido común es fruto de una reforma legislativa del año 2007 cuyo objetivo era estatalizar a la familia, el Estado decide cómo educar a los hijos y no sus propios padres. ¿Pero es realmente beneficioso para el niño no poder ver a su madre durante seis meses?

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