El tumor
Actualizado el 16/03/2019 a las 13:06
El germen más cancerígeno de nuestra sociedad es el odio. Juzgar, criticar, marginar... parece nuestro día a día, pero verdaderamente es esta sociedad de doble rasero la que mueve estos hilos de odio. Mientras nos solidarizamos en las redes con víctimas del terrorismo o violaciones, no tardamos en bombardear a otros con la dinamita del desprecio o el prejuicio, o violar la imagen y el respeto de una chica por la calle mientras nuestra mirada se clava en ella como un puñal. Como dije antes, la sociedad es la que alienta a este egoísmo, que alimenta el odio pero los que formamos la sociedad somos nosotros, así pues, cambiemos nuestra percepción egoísta a una generosa y amable, para no causar daños ni ser parte de ese germen cancerígeno de la sociedad.