La pediatría de Atención Primaria, puntualizando
Publicado el 11/03/2019 a las 08:15
Hace ahora 34 años, febrero de 1985, tras un Concurso Oposición convocado para Navarra por la Dirección del entonces Insalud, más de una docena de pediatras tomábamos posesión en las primeras plazas de pediatras de centros de salud del territorio español. Nacía en Navarra la Pediatría de Atención Primaria. Se trataba de una iniciativa pionera que vino a cambiar de forma radical el modelo de atención a la población infantil en nuestra Comunidad. Seguramente solo las personas mayores recuerdan que hasta ese momento, los niños eran atendidos por los pediatras de cupo de la Seguridad Social. Era un modelo de consultas de dos horas y media a las que acudían en torno a 30 niños de 0 a 7 años y en la que había que atender los casos agudos, las revisiones, las vacunas... todo. Y aun así era un tipo de asistencia que por la lógica cuestión de tiempo debía priorizar la atención de procesos agudos. Los casos más urgentes se atendían en la consulta de urgencias del Hospital Virgen del Camino y los pacientes ingresados en el servicio de Pediatría del citado hospital. Acababa de cerrarse la maternidad del Hospital de Navarra, y fuera de Pamplona había unas pocas camas pediátricas en los hospitales de Tudela y Estella, por lo que la actividad pediátrica hospitalaria de la Comunidad Foral se centraba en el Insalud y, la mayoría, en Pamplona. Los primeros años fueron duros. Sin más armas que nuestro entusiasmo y un “dejar hacer” por parte de la dirección provincial del Insalud, los Pediatras de los centros de salud pusimos las bases para una atención pediátrica orientada a la prevención y educación de la salud, así como a la detección de problemas en la raíz, el núcleo familiar y el núcleo de residencia. Debemos destacar que por primera vez en la historia, muchas poblaciones navarras (Elizondo, Sangüesa, Corella, Lodosa, San Adrian, Alsasua…) disponían de atención pediátrica in situ. Y así se crearon las Zonas Básicas de Salud, siendo estos pueblos las cabeceras de las mismas y englobando a su vez a pueblos más pequeños de los alrededores. Fueron algunos años de lucha, frecuentemente en solitario, para cambiar el “status quo” de la medicina rural, e imponer un tipo de asistencia más cercana, individualizada, protectora y educadora de la población infantil. Años después, el desarrollo de la Ley General de Salud y los centros de salud con la llegada de más y nuevos profesionales, la implementación en los hospitales comarcales, el aumento de la edad de atención hasta los 15 años, calendarios vacunales más completos, mejores medios materiales y soporte de información… han diseñado lo que ahora es la asistencia pediátrica en Navarra: un orgullo para los que la hemos ejercido y los que ahora la ejercen y una tranquilidad para quienes la reciben. Por todo ello, viendo la situación actual, fruto de un largo periodo de decadencia en el soporte político que los pediatras hemos recibido, aunque ya estemos retirados de la vida profesional activa, como ciudadanos, abuelos y abuelas expertas, queremos llamar la atención de la población porque el riesgo de retroceso a la situación de los años 70 y principios de los 80 es real y muy probable. Y todo esto en un momento en que la sanidad habla de prevención, educación en autocuidados, hábitos saludables... Al fin y al cabo, lo que hace la Pediatría de cara al futuro adulto. Nuestros compañeros están luchando cada día por mantener un modelo que los políticos van a cargarse. Si nosotros, los ciudadanos de a pie no mostramos nuestra rebeldía, una clara voluntad de mantenimiento de lo conseguido y un apoyo explícito a su trabajo, más pronto que tarde lo que tenemos se disolverá como un azucarillo en el agua caliente. Y entonces, las reclamaciones “al maestro armero”.
Raimon Pèlach Pániker, Alberto Díaz Alfaro, Antonio Barbadillo San Miguel, Lucía Marín Alcalá, Teresa Virto Ruiz, Mª Luisa Chocarro San Martín, Gemma Poignon Zugasti y Félix Sánchez-Valverde Visus.