Sobre las pensiones de jubilación
Publicado el 31/01/2019 a las 10:25
Si observamos y analizamos los problemas que hoy nos aquejan a los ciudadanos de nuestra sociedad, en nuestra patria, llegaremos a dos conclusiones: el inmovilismo imperante y la falta de imaginación política para proponer soluciones. En definitiva, “problema de ricos”
Que no se ofenda quien hoy las pasa canutas para llegar a fin de mes. Exige, con todo derecho, respeto a su dignidad y a sentirse ciudadano válido, considerado y reconocido socialmente. Hoy toco el tema de las pensiones. Empiezo afirmando que, tal como consagra la Constitución, todos los ciudadanos tenemos iguales derechos y obligaciones en el marco de la Ley. A nadie se le ocurriría pensar que las obras públicas del Estado, o sus servicios, lo fueran discriminatorios. Sería una auténtico disparate. Carreteras para ricos y para pobres, suministros energéticos, de agua, etc, lo mismo. Desde este principio elemental, el derecho a una jubilación digna no debe ni puede ser de otro modo que un servicio igualitario del Estado y para todo ciudadano español (allá lo que hagan en otras naciones o lo que legisle mas adelante una entidad supranacional, como puede ser Europa, etc). Evidentemente, los planes de Pensiones particulares o privados deberían contar con una liberalización de los mismos para que quien los hubiera suscrito pudiera echar mano de ellos -como complemento a la pensión oficial- y no encontrara traba alguna para su disposición total o parcial y secuencialmente, sin que lo achicharrasen a impuestos. ¡Qué lejos veíamos su uso cuando lo fuimos suscribiendo! Eso sí, en cada anualidad conseguimos una sustancial rebaja en el Impuesto de la Renta, como esfuerzo a su beneficioso ahorro, digo yo.
Cuantificar una solución como esta nos pondría en buen camino para el futuro de las pensiones.
Emilio Guibert Navaz