Más sobre “la cabreización” en la Avenida Pío XII
Publicado el 08/01/2019 a las 09:20
Parece que finalizan las obras de “amabilización” de la avenida de Pío XII y entronques de las arterias adyacentes. A la vista de la señalización horizontal que se está llevando a cabo, planteo consideraciones y una pregunta al respecto. Ante todo, creo que un técnico no mediatizado o con expreso mandato interesado es incapaz de proyectar soluciones como las del nuevo trazado y disposición de la avenida y sus cruces, como por ejemplo las paradas de villavesas. Los pasajeros deben bajarse a una plataforma intermedia y luego cruzar un inesperado carril bici para incorporarse a la acera. Peor se torna si es un coche de niño o silla de ruedas de minusválidos.
Otro disparate es la colocación de pivotes delimitando caprichosas figuras curvilíneas pensados para dificultar la circulación a los vehículos de cuatro ruedas y facilitar que las bicicletas tengan carril continuo… Peculiares mini-pasos de cebra sobre carril bici para acceso a los contenedores de basura. Estacionamiento de minusválidos en unas nuevas zonas delimitadas con pintura en las cuales el conductor sale a una calzada más estrecha y, superada esa primera prueba, debe incorporarse a la acera salvando otra vez el ya mencionado carril bici. Buena suerte.
Ampliaciones de aceras con bonitas figuras y rincones ajardinados, donde quizás los drones puedan tomar tierra y donde patinetes y otros inventos pueden discurrir a su libre albedrío y a más velocidad.
Modificaciones de circulación en las intersecciones que producen dificultosas maniobras al coincidir los coches con los autobuses y villavesas. Esto provoca embotellamientos. Considero que una cosa es reducir/ralentizar la velocidad y otra tener que ver coches en las aceras para dejar pasar a las ambulancias... Una significativa reducción de plazas de aparcamiento en superficie con perjuicio directo para comerciantes, servicios y vecinos con tarjeta de residente. Y la enumeración podría ser casi infinita… defectos técnicos, salida de aguas en rincones, estado de bordillos, rampas, etc…
Pensaba que nuestros representantes municipales estaban para velar por el bien común, en este caso la generalidad de vecinos y usuarios habituales, y esta mañana he comprobado paseando, haciendo algunas fotografías, que el “cabreo” es no solo de nosotros, los vecinos, sino también de ciclistas, conductores, comerciantes, viandantes… La pena es que si todo hubiera sido pintura y mínimo gasto, el remedio de esta “amabilización” hubiera sido menos gravoso, pero la obra de fábrica ejecutada no tiene otra solución que destruirlos y volver todo a su primitivo estado.
Y mi pregunta es: si a la vuelta de unos meses, Dios lo quiera, otros ediles con sentido común deciden otra solución más racional, consensuada con todos los interesados y protagonistas, y aceptada por la mayoría, ¿quién se hará cargo de esta desleal administración de nuestra aporte contributivo que ha malgastando casi dos millones de euros, más lo que pueda suponer una nueva “remodificación” no “cabreante” de la zona ?
María Elena Garde Bergasa