Tronos perdidos y futuribles
Publicado el 05/01/2019 a las 08:51
Uno de los primeros mandamientos de la religión abertzale ordena: “rechazarás la incorporación de Navarra a España de 1512”. Para demostrar a sus correligionarios que sigue fiel a los dogmas y por tanto merece seguir siendo candidato a alcalde de Pamplona, Asirón cambió el nombre de la Avenida del Ejército por el de Catalina de Foix, la Reina de Navarra que perdió el Reino en 1512. Al final volveremos sobre este apoyo a Catalina. Lo que sigue no critica la alcaldada, pues ya ha sido criticada y durará sólo hasta mayo, sino a imaginar algo que tiene cierto interés: qué habría pasado si Catalina hubiera seguido siendo Reina de Navarra. Es verdad que en esto de imaginar pasados cabe disparatar. Los abertzales por ejemplo, cuanto más radicales son, más dados son a imaginar pasados irreales y confundirlos con la realidad y manipular la historia a su antojo. En nuestro caso sin embargo, tenemos un hecho indiscutible y relevante: el descendiente de Catalina de Foix que fue Enrique III de Navarra llegó a ser rey de Francia con el nombre de Enrique IV. Esa coincidencia en la misma persona de dos títulos diferentes de Rey hace muy probable que si Catalina hubiera conservado el Reino, Navarra habría quedado unida al Reino de Francia en la persona de su descendiente Enrique III de Navarra y IV de Francia, y esa unión podría haber continuado y hoy podríamos no ser españoles sino franceses. Aunque por otro lado este futurible es difícil de creer en cuanto que Navarra había jugado durante siglos (toda la Reconquista, hasta final del siglo XV) su partida política en el tablero de lo que hoy es España, y esa historia compartida y común con los otros reinos españoles, por mucho que les pese a los abertzales, no podía sino generar una tendencia a unirse con ellos para formar España como Estado.
Pero, ¿cómo nos habrá ido mejor? Mirando al pasado es difícil responder: con la pérdida del Reino en 1512 (no siendo Francia) nos evitamos la revolución francesa, las hazañas bélicas de Napoleón, dos guerras mundiales … No perdiéndolo, nos habríamos ahorrado la guerra de la Independencia, las guerras carlistas, la guerra civil del 36, la dictadura … ¿Y pensando en el hoy? Si desde entonces hubiéramos formado parte de Francia, las sandeces de Sabino Arana habrían tenido aquí poca acogida, como poca tuvieron en Francia, el abertzalismo apenas se habría desarrollado y hoy sería un fenómeno político irrelevante entre nosotros como ocurre en Francia; ETA no habría actuado ni impuesto el terror ni su dictadura en muchos pueblos y zonas de Navarra, estaríamos orgullosos de nuestra nación y de nuestra bandera como lo están los del otro lado de la muga, no tendríamos de Alcalde a Asirón ni de presidenta a Barkos … Aunque uno tenga a España en el corazón, en base a este futurible hermoso de una Navarra sin nacionalismo vasco, que podría haber sido y no es hoy realidad, hay que coincidir con Asirón y lamentar la pérdida del Reino de Navarra por Catalina de Foix.
Por otra parte, ¿extraña que un alcalde de Bildu apoye y homenajee a la Reina Catalina que lo era gracias a un pasado impresentable? Reinó por ser descendiente de Leonor de Foix, que llegó a ser Reina de Navarra gracias a múltiples arbitrariedades injustas (de su padre Juan II). (...) Si se trata de ponerse justiciero, no tiene sentido lamentar su pérdida del trono. No debería haberlo tenido.