Víctimas de segunda
Publicado el 27/12/2018 a las 16:27
Sí. Así como suena. En pleno siglo XXI, en un país supuestamente democrático y desarrollado como éste, nuestro "glorioso" país, todavía existen ya no sólo víctimas, sino además, mujeres de segunda.Si no tienes ningún trastorno del desarrollo, ninguna etiqueta "de diseño" en Salud Mental, si eres independiente y encima tienes la suerte de haber estudiado, entonces, permítete decirte que serás una mujer de segunda. Y da igual que hayas sacrificado gran parte de tu vida a estudiar y trabajar, nada de eso cuenta cuando se trata de tener acceso a los recursos. Si además de lo anterior, no has parido, o sea, que por uno u otro motivo, ejerciste en algún momento de tu vida tu libertad de ser madre o no, entonces, permítete decirte que eres, sigues siendo y, muy probablemente, seguirás siendo una mujer de segunda. No te engañes. Ni se te ocurra ponerte a prueba, de seguro perderás. El derecho a la maternidad existe, pero no ser madre no entiende de derechos. Porque existe algo peor que ser "paria" aquí o en Senegal, y es el hecho de no ser madre. No eres tan moderno como presumes. Lo cierto es que las mujeres "de segunda", también sufren violencia. Y no sólo "de género", sino también infantil, familiar, o en la vejez. No ser madre y envejecer no es un problema. Lo convertimos en uno. Sí. Cada vez que un juez te pregunta en un juzgado de violencia ¿eres madre?. Cada vez que en Salud Mental te preguntan, ¿eres madre?. Cada vez que en cualquier recóndito lugar de esta variopinta geografía te preguntan, ¿eres madre? Lo que te están diciendo, en realidad, con más filtros que una cafetera industrial de diseño, es que no podrás ir a un centro de acogida, ni tener educador, ni siquiera tendrás derecho a un juicio con garantías... ¿Sabes por qué? Porque no eres madre. Y da igual que observes impotente cómo hay madres que deciden tener hijos por el solo hecho de "igual cambia" o porque es lo que hacen otros. ¿Sabes por qué? Porque tener hijos para ver "si cambia" nunca será un acto tan egoísta como renunciar a tener hijos para que no sufran lo mismo que tú. Porque tener al tercero, porque "le hace mucha ilusión que sea niño" nunca estará tan mal visto como usar condón. Porque "coleccionar hijos" nunca se castigará tanto como no tener hijos por dignidad (aunque solo sea con una misma). Y así, no te quedará más que resignarte ante una realidad que desdibuja por completo tu libertad de ser o no madre, tus derechos como víctima, tus aspiraciones como mujer.