El pueblo andaluz
Publicado el 27/12/2018 a las 08:47
Andalucía está de enhorabuena tras las elecciones autonómicas de hace unos días. Con independencia de cómo se vertebre el nuevo Gobierno nacido de los últimos comicios el pueblo andaluz se ha levantado bravo como escribiera en su día Miguel Hernández e interpretara Paco Ibáñez. Los ciudadanos andaluces nacidos con posterioridad a 1.940 y hasta hoy diciembre de 2018, esto es hasta cumplir 80 años, no han conocido una democracia plena. Sus primeros 40 años por estar como toda España bajo la dictadura de Franco y la segunda cuarentena por funcionar como una democracia de derecho (Constitución española) pero no de hecho. Es imposible creer que un país, una autonomía en nuestro caso, que no ha conocido la alternancia en el poder durante casi 40 años pueda reconocerse como democrático. Desaparece en nuestro caso la democracia que es sustituida por “la Junta” que es la que dice lo que es democrático o no. Un caso palpable de arbitrariedad y a medida que el tiempo avanza y la Junta se reafirma la democracia es menor. La “Junta” lo llena todo y su referencia a ella es constante en la convivencia de la gente en las familias, empresas, bares, Instituciones por supuesto, etc. Y qué decir del famoso PER que ha supuesto un voto cautivo en el sentido de que la entrega de subsidios por parte de la todopoderosa Junta favorece el que los subsidiados le voten.
El quietismo de los resultados registrados en las innumerables citas electorales habidos, durante casi 40 años en Andalucía, había forjado una imagen del pueblo andaluz resignado y hasta vago.
Pero más allá de la esperanza y entusiasmo que han reflejado los recientes comicios queda la labor de organizar el Gobierno en el que el cambio demandado por el pueblo, guste o no guste, se haga patente, si no estos resultados servirán para poco.
Francisco Javier Esteruelas Hernández, doctor en Derecho por la Universidad de Navarra