Un legado por descubrir
Publicado el 14/12/2018 a las 08:52
En el “cuarto de estar” de nuestra querida ciudad de Pamplona, o sea en la Plaza del Castillo, rodeada de edificios dieciochescos y “ombligo de la ciudad” como dice el escritor Fernando García de Cortázar, hay un edificio colindante con el de la conocida casa Baleztena, con un rótulo muy antiguo que dice: “El Cisne- Hotel-restaurant’, último vestigio de un negocio de hostelería acreditado, que existió en el inmueble y que hace muchos años fue cerrado definitivamente al público. Probablemente, quienes accedan por primera vez a la plaza, sobre todo estoy pensando en los turistas, quedarán un tanto sorprendidos al percatarse que el hotel ya no existe en el citado edificio y que actualmente funciona como una casa de viviendas, aunque siga intacto el susodicho rótulo de Hotel-Restaurant a la altura de la planta cuarta. Me permito sugerir que algún historiador local investigue el tema y publique el resultado de su trabajo en este medio, indicando datos, fechas y episodios de antaño, como nos tiene acostumbrados nuestro experto más relevante en la materia, el señor Martinena. El firmante puede aportar algunos datos personales, por ser sobrino bisnieto de Balbina Vera, fundadora que inició este negocio con su esposo Silvestre Ripalda, socios cofundadores del hotel La Perla en el año 1881 conjuntamente con la familia Erro, anterior a los Moreno. El compromiso solo funcionó unos meses, pero su liquidación económica permitió financiar la puesta en marcha del Cisne en su lugar definitivo en la plaza. Finalmente, indicar que con anterioridad, en el nº 9 de la misma Plaza del Castillo, funcionó con el nombre Cisne la fonda en la cual se hospedó muchos años hasta su fallecimiento Miguel Sarasate, músico militar retirado, viudo, padre del famoso violinista de fama mundial Pablo Sarasate.