La hemos perdido
Actualizado el 27/11/2018 a las 09:42
Hemos regalado un tesoro al mundo. Deberíamos haber aprendido a guardar mejor los secretos, no colgar tantas fotos en las redes, no ofrecer tantas opciones de transporte, no escampar tantas historias de agua cristalina. Menorca en verano ya parece un parque acuático. Ya no hay calas que conozcan solo los habitantes de la isla, ya no hay sitio donde dejar la toalla. ¿Y si un verano se estropearan los aviones o los barcos no funcionaran? Sólo los habitantes de la isla podrían disfrutar de aquello que se les ha quitado: un verano tranquilo. Perderían dinero pero ganarían respeto y entorno.