Sobre la esperanza media de vida en España
Publicado el 24/11/2018 a las 09:30
Hace unos días, el periódico inglés 'The Times' publicaba un artículo en el que se sentía muy sorprendido de que la vida media de los españoles era la segunda más larga del mundo con 83,10 años de media por persona, sólo detrás de Japón con una media de vida de 83,98 años.
Muy por encima de la vida media británica (80,96 años), en 2 años y pico. Es decir, 50 millones de españoles (entre todos) viven más de 107 millones más de años que 50 millones de británicos. Son cifras escalofriantes, pero son reales y objetivas. El periódico “The Times”, de corte serio y alejado de los rabiosos tabloides sensacionalistas británicos, mostraba su sorpresa, porque razonaba: “¡si los españoles fuman más que los británicos !”, “¡si los españoles no parecen demasiado saludables!”, “¡si los españoles beben tanto alcohol como los ingleses!”.
Como justificación a todo esto, proponía que los españoles “hacían la dieta mediterránea”, “hacen la siesta”, “hacen el sexo con mayor frecuencia” y “cenan tapas, en lugar de las copiosas cenas inglesas”. Mientras tanto, decir que la media de vida de las mujeres españolas es de 83,75 años, superior a la media del país más longevo del mundo. Navarra es después de Madrid la provincia de vida más larga con 83,83 de vida media. Lo que elevan a Navarra como una de las regiones del mundo donde más años se vive.
Posteriormente, la Universidad Americana de Washington pronosticó que para el año 2040, España sería la nación de más larga vida media del mundo. En un programa de televisión inglés de esos con tertulianos que saben todo de casi todo, hicieron una breve referencia sobre este mismo tema. Alguno se atrevió a decir “algo harán bien…”. No oímos ninguna referencia a la seguridad social española, una de las mejores del mundo, mientras la británica (también muy buena) se hunde en unos protocolos asfixiantes, tanto a nivel administrativo como de atención sanitaria, que si en un principio eran protocolos muy eficientes ahora ha tenido que cerrar resquicios por donde se colaba toda la piratería. Decía un enfermero español de UCI, vasco para más señas, que “ante la conveniencia de no aplicar el protocolo o aplicarlo” no dudaría: “aplicaría el protocolo”. Un capítulo más, sin transcendencia, de piratillas imperiales contra quijotes hispanos.