La realidad que muchos no quieren ver
Publicado el 23/11/2018 a las 08:23
¿Sabe usted quién se queda su dinero cuando acude a una mujer con la que se toma una raya de cocaína para luego disfrutar sólo usted? ¿Sabe que muchas de las mujeres a las que acude para su exclusivo fin, no sólo no quieren estar con usted sino que son traídas mediante engaño a España para prostituirlas y así hacer negocio con ellas? ¿Sabe que la mujer que accede a sus caprichos sexuales lo hace porque quizá le acaban de amenazar con matar a un familiar si ella se niega? ¿Sabe que a esa mujer tal vez le hayan quitado su pasaporte, perdiendo así su identidad, para que no pueda escapar de ese lugar con luces de neón? ¿Sabe usted que cuando una mujer es obligada a estar un rato con usted a cambio de dinero, si ella no quiere hacerlo le dan una paliza por todo el cuerpo? ¿Sabe usted cuántas veces, para que usted gaste más dinero con ella, le obligan a consumir droga para poder aguantarle? ¿Sabe usted que estas mujeres muchas veces ni ven la luz del sol? ¿Sabe usted que muchas de ellas son menores de edad? ¿Sabe usted que una niña con infancia feliz no es captada por estas redes? Si usted tiene una hija, ¿ha pensado que actuando así le está robando la infancia y que una niña sin infancia es más vulnerable y, por tanto, es objetivo fácil para estas redes de trata de mujeres? Quizá usted piense que las mujeres con las que va, están ejerciendo la prostitución con toda su libertad, felices además. ¿De verdad lo cree? Sí, es cierto que hay mujeres que no están prostituidas y son prostitutas pero... ¿podría decir que lo hacen sintiéndose libres y felices? ¿Qué opina de la venta de órganos a cambio de dinero? ¿Diría con la misma naturalidad que el que lo hace se siente libre y feliz? Quizá piense que esto no va con usted ni con su amigo, o que la esclavitud sexual es una aberración pero que las mujeres con las que va no están forzadas… Quizá usted se esté sonriendo de todo esto y entonces le digo que perdóneme, que quizá tiene un problema y debiera acudir a un especialista.
Mientras usted siga comprando sexo, podremos seguir engañándonos y pensar que es el negocio más viejo del mundo, o que lo hace el que quiere, etc. Una mujer superviviente de esta trata de seres humanos me dijo un día que el negocio más viejo del mundo es mirar para otro lado. Y me hizo pensar.