Los amables atropellos de Pamplona
Publicado el 07/11/2018 a las 13:28
El Plan para la Amabilización del Centro es, en palabras del propio Ayuntamiento de Pamplona, un “nuevo modelo de ciudad que comienza su implantación paulatinamente en septiembre de 2017”. Entre 2011 y 2015 se produjeron, sin amabilización ninguna, un total de 11 fallecimientos en nuestras calles a causa de accidentes de tráfico (todos ellos por atropellos) en concreto en 2011 hubo 153 atropellos y los demás años bajaron de 150 todos ellos (146,141 y 144 respectivamente). Entre 2015 y 2016, ya con este gobierno municipal pero sin amabilizaciones, fallecieron cinco personas en nuestras calles (en 142 y 145 atropellos respectivamente), y entre 2017 y lo que llevamos de 2018 ya van diez y solo se han publicado el número de atropellos totales de 2017 que fueron 164, el mayor número de los últimos 9 años y los de 2018 no los sabremos nunca porque parece ser que se han dado instrucciones desde el Ayuntamiento de que no se hagan públicos todos los atropellos en aras a no alarmar a la población. Parece claro que no existe una relación de proporcionalidad directa entre la llamada “Amabilización” y la disminución de la siniestralidad vial ni en la gravedad de los siniestros producidos en nuestra ciudad, y sin embargo, hoy nos sorprende Aranzadi pretendiendo solucionar el aumento de los atropellos en la calle de Iturrama “amabilizándola”. En vez de intentar estudiar si el proceso de “amabilización” ha podido traer como consecuencia un aumento en la circulación de otras vías que hasta entonces no la soportaban y pudiera ser una de las causas de que desde entonces hayan aumentado alarmantemente los atropellos y las víctimas mortales, en vez de hacer una mínima autocrítica sobre el resultado de la “amabilización” del centro y sus perjuicios en todos los aspectos, en vez de paralizar un proceso de “amabilización” tan cuestionado como el de Pio XII, en una especie de huída hacia adelante Aranzadi apuesta por aumentar el espacio “amabilizado” como solución a los problemas que la propia “amabilización” ha podido crear en nuestra ciudad. Las cifras son las que son, y no ha habido ninguna modificación sustancial en el tráfico en Pamplona que pueda explicar el aumento en la siniestralidad sino la mal llamada “amabilización” municipal. Y me adelanto, es evidente que no todos los accidentes y atropellos son por esta causa, pero el aumento de la siniestralidad está ahí y es significativo; y la coincidencia en el tiempo con la amabilización es terca.