Carta abierta a María Solana, Consejera de Educación: Juegos eróticos infantiles
Publicado el 23/10/2018 a las 12:43
Soy un padre de dos niños pequeños (niño y niña) de entre 0 y 6 años. Leo estupefacto cómo el Gobierno de Navarra mediante el programa Skolae pretende inculcar y adoctrinar a mis hijos a través del colegio sobre ideología de género y educación sexual. Literalmente, en el programa descargado del Gobierno de Navarra dice que pretende que se “reconozca la sexualidad infantil desde el nacimiento” ¿Cómo? Mediante la “vivencia de dicha sexualidad en el ámbito de la escuela y la familia (curiosidad sexual, juegos eróticos infantiles…)”.¿Juegos eróticos infantiles? Pero, ¿estamos perdiendo la cabeza? Ya le digo desde hoy, María Solana, señora consejera de Educación, que mis hijos no van a tener ningún tipo de adoctrinamiento por su parte. Que si hace falta seremos una familia insumisa (mis hijos no irán al colegio cuando den adoctrinamiento sexual), y no estamos dispuestos a que usted no respete las etapas del desarrollo sexual de los niños.Le leo también, Consejera, que dice usted que se han sacado las palabras de contexto. Que juegos eróticos se refiere al juego de papás y mamás de toda la vida. ¿Pues por qué no pone usted eso en el programa? No. Ahí pone “juegos eróticos infantiles”, y eso no tiene nada que ver con un juego de toda la vida. Erotismo, señorita Solana, está relacionado con el placer sexual, ya sea experimentado directamente o imaginado, y no estoy dispuesto a que mi hija de un año o mi hijo de seis, ni experimenten ni se imaginen (todavía) el placer sexual. Si usted quiere experimentar con los suyos, allá usted, pero tampoco se lo recomiendo.Hay otro tema relacionado. Muchos de los colegios concertados que hay en Navarra ya han dicho que el adoctrinamiento en cuanto a ideología de género y sexualidad se lo pueden ir comiendo porque ellos no lo van a promover. Sin embargo, yo me siento doblemente frustrado porque mis hijos va a un colegio público, en donde el profesorado se ve obligado (me lo reconocen ellos) a cumplir las subversivas directrices de sus jefes políticos. ¿Qué hago yo con mis hijos? ¿Les llevo a un colegio concertado? No quiero, creo en una educación pública de calidad ¿Dejo que ustedes, que les importa más su ideología que los niños, les adoctrinen? Entonces me arriesgo a que tengan problemas por no respetar las distintas etapas en su desarrollo sexual. ¿Cómo hago, señora consejera y señor portavoz, para que a mis hijos los eduquen según mis normas, libres de ideologías de ningún color y respetándoles y poniéndoles en el centro a ellos?Puedo tragar con muchas propuestas de símbolos (no soy nacionalista), de urbanismo (la amabilización… en fin) o de idioma (el euskera como obligación), pero a mis hijos y a su integridad no me los toca nadie. Enhorabuena, eso sí, por vuestra efectividad. Porque vuestros “juegos eróticos” para los niños han trascendido y también han llegado a los adultos; y es que a mi (y seguro que a muchos más) ya me estáis empezando a tocar los c…